Con la participación de 26 instituciones federales y estatales, los trabajos en la zona se concentran en un diagnóstico integral de la infraestructura comunitaria que quedó en abandono tras el desplazamiento forzado interno ocurrido en diciembre de 2020. Las brigadas especializadas evalúan los daños en las redes de agua potable, el sistema de electrificación y las viviendas para calendarizar su reconstrucción, mientras se ejecutan labores de mantenimiento técnico en el camino que comunica a Concepción Carrizal con Tierra Blanca.
Asimismo, se busca reactivar los servicios de salud comunitarios y las escuelas de educación básica en el menor tiempo posible.

El Plan de Retorno y Condiciones de Seguridad
El secretario de Gobierno de Oaxaca informó que las familias, que actualmente se encuentran refugiadas principalmente en la localidad de Yosoyuxi Copala, no regresarán formalmente hasta que el territorio sea seguro y habitable. La administración estatal enfatizó que el retorno se ejecutará bajo tres ejes indispensables que incluyen el restablecimiento total de los servicios públicos esenciales, el diseño de un despliegue operativo permanente para pacificar la región y mesas de interlocución activa con las familias afectadas para validar conjuntamente los avances técnicos antes de iniciar cualquier traslado masivo de personas.

Contexto Legal y Derechos Humanos
La situación de la comunidad de Tierra Blanca Copala es objeto de un seguimiento estricto a nivel nacional e internacional debido a la vulnerabilidad de la población afectada. El proceso actual responde al cumplimiento de las medidas cautelares vigentes emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y las recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, instrumentos jurídicos que obligan al Estado mexicano a garantizar la vida, integridad y el derecho al patrimonio de los integrantes de esta comunidad triqui.

El Panorama del Desplazamiento Forzado en Oaxaca
Oaxaca enfrenta un panorama crítico con múltiples casos activos de Desplazamiento Forzado Interno (DFI), lo que afecta a miles de familias indígenas en las regiones de la Mixteca, la Sierra Sur y la zona Mixe.
De acuerdo con organismos de derechos humanos y dependencias del estado, la gran mayoría de estas crisis son consideradas problemáticas de larga data surgidas por añejos conflictos agrarios, disputas por recursos forestales, intolerancia religiosa y tensiones político-sociales. Para intentar frenar y regularizar esta situación, el Congreso del Estado aprobó en años recientes la Ley para Prevenir, Atender y Reparar Integralmente el Desplazamiento Forzado Interno, buscando establecer un marco legal firme para la protección de las víctimas.

Precedentes de Procesos de Retorno
Los procesos de retorno exitosos bajo resguardo institucional en Oaxaca son sumamente escasos e históricos debido a la complejidad de las disputas territoriales y de seguridad en el estado. El precedente institucional más significativo se concretó cuando el gobierno estatal coordinó el regreso seguro de decenas de familias de San Juan Juquila Mixes a la agencia de Guadalupe Victoria. Estas personas permanecieron casi nueve años en el exilio tras un violento conflicto agrario que causó pérdidas humanas y la destrucción de sus viviendas. Su retorno requirió un proceso de conciliación social de casi dos años y una reconstrucción planificada de los servicios públicos destruidos.