El Gobierno Municipal de San Blas Atempa 2025-2027 inició formalmente los trabajos ambientales para frenar de manera definitiva la contaminación por desecho de basura en el libramiento de las riberas del Río Guissi.
Las acciones son ejecutadas a través de un esfuerzo coordinado entre la Dirección de Limpia y la Regiduría de Obras Públicas, bajo la instrucción directa del presidente municipal, Adalberto Velázquez López. Este frente de trabajo responde a las constantes denuncias sobre el uso del libramiento como un tiradero clandestino, una práctica que ha deteriorado los márgenes del cuerpo de agua e incrementado los focos de infección en la zona.

FASES DEL PROYECTO
Como primera fase de esta estrategia integral, las brigadas municipales comenzaron con la limpieza profunda de los residuos acumulados y la colocación estratégica de letreros restrictivos con la leyenda de "no tirar basura". Estas señaléticas buscan disuadir a los infractores y recordar las prohibiciones vigentes respecto al depósito ilegal de desechos en la vía pública y áreas federales.
"Se prevé en los próximos días la colocación de más letreros en otras áreas del municipio, además de considerar la implementación de futuras campañas de limpieza dentro de nuestra población" expreso el presidente Adalberto Velázquez López en un comunicado oficial.

Piden respaldo de la población
La autoridad municipal informó que estos trabajos no serán aislados, sino que forman parte de un plan de recuperación urbana y ecológica que incluirá brigadas de vigilancia continua. Con estas medidas, el Ayuntamiento de San Blas Atempa reafirma su compromiso con el cuidado del medio ambiente en la región del Istmo de Tehuantepec e hizo un llamado enérgico a la ciudadanía para colaborar manteniendo limpia el área y reportar a quienes atenten contra el entorno ecológico de la comunidad.

Crisis de basura y tiraderos clandestinos
Las márgenes del río han sido utilizadas históricamente como extensos basureros a cielo abierto. A lo largo de la ribera se acumulan toneladas de plásticos (PET), bolsas y desechos que son arrastrados por la corriente o se degradan en el suelo.
Los muestreos ambientales realizados para las investigaciones de la CNDH y colectivos defensores como Litigio Estratégico Indígena A.C. han detectado no solo coliformes fecales, sino también la presencia alarmante de desechos médicos, industriales y metales pesados.