La comunidad de Santa Cruz Huatulco y el estado de Oaxaca se encuentran en alerta tras el hallazgo sin vida de Zaira Marbeli Hernández Gaspar, una joven de 19 años originaria de Miahuatlán de Porfirio Díaz y estudiante del primer semestre de la carrera de Relaciones Internacionales en la Universidad del Mar (UMAR), campus Huatulco.

El Hallazgo y la Causa de Muerte
El cuerpo de la estudiante fue localizado al interior de unos cuartos de renta ubicados en el Sector H3 de Santa Cruz Huatulco. Tras el reporte, peritos y agentes de investigación se trasladaron al sitio. Los estudios forenses iniciales confirmaron que la causa del fallecimiento fue estrangulamiento, un hallazgo que determinó la gravedad y el rumbo de la intervención policial.

Activación del Protocolo de Feminicidio
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) informó de manera oficial el inicio de las indagatorias bajo el estricto protocolo ministerial para el delito de feminicidio. Una fiscalía especializada en delitos contra la mujer por razón de género ha tomado el caso con el objetivo de recolectar indicios biológicos, testimonios y grabaciones de cámaras cercanas que permitan identificar y capturar al o los responsables.
Un Antecedente Doloroso: El Caso Hiromi (2024)
La indignación de la comunidad universitaria de la UMAR responde a que no se trata de un hecho aislado en sus campus costeros. En octubre de 2024, la institución enfrentó el feminicidio de Hiromi Díaz Cruz, una joven de 19 años que cursaba la carrera de Biología Marina en el campus de Puerto Ángel. Al igual que Zaira, Hiromi fue hallada sin vida en el cuarto que alquilabay la necropsia determinó que su muerte ocurrió por asfixia por estrangulamiento. El agresor en este caso fue detenido y vinculado a proceso meses después.

Vulnerabilidad de las Estudiantes Foráneas
Tanto colectivos feministas como familiares de las víctimas han puesto el foco en la vulnerabilidad que sufren las mujeres jóvenes procedentes de otras regiones de Oaxaca o del país. Para cursar sus estudios en la Universidad del Mar, muchas estudiantes se ven obligadas a mudarse solas y alquilar viviendas individuales en zonas periféricas o con escasa vigilancia, quedando expuestas a situaciones de riesgo ante la falta de corredores escolares seguros y un padrón confiable de arrendadores en las ciudades turísticas de la costa oaxaqueña.