Gabriela Gómez Santiago, una migrante oaxaqueña de 32 años, originaria de San Miguel Chicahua, Nochixtlán, falleció en Culiacán, Sinaloa, mientras era trasladada en ambulancia desde Estados Unidos hacia Oaxaca. La joven padecía un tumor cerebral agresivo y su estado de salud se complicó durante el recorrido, cuando buscaba regresar a su comunidad para pasar sus últimos días junto a sus familiares.
De acuerdo con la información difundida, Gabriela había sido diagnosticada nueve meses antes con glioblastoma, un tipo de tumor cerebral agresivo que no podía ser operado. Debido al avance de la enfermedad, recibía cuidados paliativos en Yuba City, California, donde radicaba.
Ante el deterioro de su salud, su esposo, Sergio López López, solicitó apoyo para cumplir el deseo de la joven de regresar a Oaxaca y reencontrarse con sus seres queridos.

Para hacer posible el traslado, autoridades de salud de Oaxaca coordinaron un operativo terrestre con personal del Servicio de Atención Médica de Urgencias y del Centro Regulador de Urgencias Médicas.
La opción de trasladarla por vía aérea fue descartada debido a los riesgos que los cambios de presión podían representar para su condición neurológica.
Su salud se complicó en Culiacán
Sin embargo, durante el recorrido, al llegar a Culiacán, Sinaloa, Gabriela presentó un agravamiento considerable de su estado de salud. Ante esta situación, el personal médico tuvo que intubarla y trasladarla a terapia intensiva.

Pese a la atención recibida, la joven falleció en esa ciudad, sin poder llegar a su comunidad de origen.
Su caso refleja las dificultades que enfrentan algunas familias migrantes cuando deben atender enfermedades graves lejos de su lugar de origen y buscar alternativas para que sus seres queridos puedan regresar a casa.
El deseo de Gabriela era reencontrarse con su familia en Oaxaca; sin embargo, el traslado se interrumpió antes de llegar a su destino.