El estado de Oaxaca se consolida como el principal guardián de la memoria histórica y cultural de México. A través de la entrega anual del reconocimiento Tesoros Humanos Vivos, coordinado por la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (Seculta), la entidad no solo rinde homenaje a sus habitantes más longevos, sino que blinda el patrimonio cultural inmaterial que define su identidad ante el avance de la modernidad.

10 Tesoros vivos en Oaxaca
Los gobiernos federal y estatal entregaron estímulos económicos a 10 personas beneficiarias del programa Tesoros Humanos Vivos (THV) 2026, en reconocimiento a su trayectoria y preservación de conocimientos, habilidades y técnicas vinculados con el Patrimonio Cultural Inmaterial de la entidad.
De la región Valles Centrales, fueron reconocidas Magdalena Cruz Hernández y Roselia García Martínez, por su labor en técnicas artesanales y preservación de tradiciones. Por su parte, de la Sierra de Flores Magón, Catalina Feliciano Zaragoza, gracias a su aportación a la medicina tradicional.
Las personas galardonadas de la Mixteca fueron Minerva Oralia Méndez Nieto y Zenorina Guillermina Vargas Lozano, por sus conocimientos en cocina tradicional; Agustín Jiménez García, debido a su trabajo en el rescate y revitalización de la lengua Ngigua; y Vicente Juan Osorio Molina, a causa de la elaboración tradicional de huaraches mixtecos.
Fueron distinguidos Dagoberto Mariche García, por la enseñanza de los sones de la danza de los diablos, y Rosalino Ismael Sánchez Simón, gracias a la elaboración de artesanías mediante el tallado de madera; ambos originarios de la Costa. Además de Juan Merino, de la Sierra Sur, por su propuesta de construcción de casas tradicionales.

El Legado de los Guardianes del Saber
El programa busca preservar saberes que no se encuentran en libros, sino en las manos y mentes de creadores comunitarios. En los últimos años, el número de galardonados ha evolucionado para dar visibilidad a distintas disciplinas esenciales de la cosmovisión oaxaqueña:
Edición 2026 (10 galardonados): Amplió su alcance para proteger saberes ancestrales y expresiones artísticas comunitarias, otorgando a cada portador un estímulo de 76,000 pesos destinado a talleres de transmisión.
Edición 2025 (3 galardonadas): Se enfocó exclusivamente en la salud tradicional y la espiritualidad, distinguiendo a tres mujeres de hasta 89 años en roles clave como parteras, curanderas y sacerdotisas mixes.
Edición 2024 (8 galardonados): Destacó la maestría en oficios históricos como la ojalatería artística de Jalatlaco y las técnicas de alfarería tradicional.

Retribución y Continuidad Comunitaria
Una de las mayores virtudes de este reconocimiento en Oaxaca es su enfoque activo. Los portadores no reciben un premio estático; se comprometen a realizar un mínimo de 25 horas de actividades de retribución comunitaria. Mediante talleres, tutorías y encuentros vecinales, los maestros transmiten de forma oral y práctica sus lenguas indígenas, técnicas de medicina tradicional y procesos artesanales a las infancias y juventudes locales.

¿Por qué Oaxaca lidera la preservación cultural?
El éxito de estas iniciativas radica en el tejido social del estado. Con 16 pueblos indígenas y el pueblo afromexicano habitando su territorio, Oaxaca conserva sistemas de organización prehispánicos como el tequio (trabajo comunitario no remunerado). Esto permite que el reconocimiento a un solo habitante se traduzca en el fortalecimiento de la identidad colectiva de toda una región, desde la Mixteca hasta el Istmo.
