La producción de mojarras (tilapia) en el estado de Oaxaca se ha consolidado como una de las alternativas económicas más viables, rentables y sustentables para el desarrollo rural y la soberanía alimentaria familiar.

ALTERNATIVA VIABLE PARA LA SOBERANÍA ALIMENTARIA
Esta actividad acuícola se está replicando con gran éxito en diversos municipios oaxaqueños gracias a su rápida capacidad de retorno de inversión y su bajo impacto ambiental en comparación con la ganadería tradicional.
MAVIAEL OSEAS CRUZ PÉREZ / PRODUCTOR DEL ISTMO
"No se requiere tanto espacio, en un espacio de aproximadamente 15 x 20 de aproximadamente de superficie tenemos instalados esto estanques que nos dan la posibilidad de reproducir"

INGRESOS A CORTO PLAZO
La mojarra tilapia alcanza su talla comercial (aproximadamente 350 a 500 gramos) en un periodo de 4 a 6 meses, lo que permite a las familias obtener ingresos a corto plazo y realizar varias cosechas al año.
En la región del Istmo, la familia Cruz Pérez lleva 5 años perfeccionando esta actividad.
MAVIAEL OSEAS CRUZ PÉREZ / PRODUCTOR DEL ISTMO
"Con los equipos que tenemos nosotros pues venimos obteniendo una producción promedio de unos 800 kilos por cada ciclo, por cada tanque"
El modelo ha ganado terreno principalmente en regiones como la Cuenca del Papaloapan, la Costa, el Istmo y la Mixteca. La facilidad para adaptar estos criaderos en traspatios o pequeños terrenos comunitarios facilita que cada vez más municipios adopten la acuicultura como su motor económico secundario o principal.
MAVIAEL OSEAS CRUZ PÉREZ / PRODUCTOR DEL ISTMO
"Aquí en la región hay muchos lugares con esa vocación, con esa posibilidad, pero bueno, yo creo que aquí hace falta la intervención del gobierno para que puedan apoyar a las personas que quieran emprender"
REDUCCIÓN DE LA POBREZA Y AUTOEMPLEO
Estudios multidimensionales de pobreza aplicados en el sur de México demuestran que las familias rurales que deciden emprender en la acuacultura de tilapia registran menores índices de pobreza extrema y moderada en comparación con el promedio general de sus municipios. La actividad genera empleo familiar directo y arraigo a la tierra, reduciendo la necesidad de migración en regiones como los Valles Centrales, la Mixteca, la Costa y la Cañada.