El Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) rechazó el 2 de noviembre la designación de Flor Angélica Enríquez García como nueva consejera del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), cargo que quedará vacante en febrero de 2027, tras la salida de Alejandro Carrasco Sampedro. La decisión ocurrió en medio de cuestionamientos sobre el proceso de selección y de una crisis interna en el organismo nacional, relacionada con la gestión de su ahora expresidenta, Guadalupe Taddei.
Durante la sesión, nueve consejeros votaron en contra de la propuesta y solamente Uuc-kib Espadas Ancona respaldó el nombramiento. Al no conseguir los ocho votos necesarios, ninguna de las tres candidaturas consideradas para Oaxaca y Guerrero logró avanzar, por lo que las designaciones fueron declaradas desiertas.

Entre los señalamientos que rodearon la candidatura de Enríquez García destacaron presuntos vínculos con personas cercanas al entorno de Guadalupe Taddei, así como cuestionamientos sobre el posible desempeño simultáneo de responsabilidades electorales en Ciudad de México y una consejería estatal del PRD en Oaxaca.
Aunque estos antecedentes formaron parte de la controversia pública, el INE no estableció formalmente que fueran la causa del rechazo. Para ambas entidades se recibieron 216 solicitudes, de las cuales 198 aspirantes cumplieron los requisitos y 35 avanzaron a la etapa de valoración curricular y entrevistas.
Crisis del INE repercute en Oaxaca
El proceso también se desarrolla en un contexto de cuestionamientos a la administración de Guadalupe Taddei, tras su renuncia a la presidencia del organismo electoral y los señalamientos sobre posibles conflictos de interés relacionados con contratos otorgados a empresas vinculadas con José Alfredo Hernández Casillas.

La Auditoría Superior de la Federación mantiene investigaciones sobre contrataciones por aproximadamente 514 millones de pesos. Estas indagatorias continúan abiertas y no representan una determinación de responsabilidades.
A este escenario se suman las salidas de funcionarios vinculados con la anterior gestión, que, de acuerdo con reportes periodísticos, alcanzan al menos 19 renuncias.
Ante la designación fallida, el INE deberá emitir una nueva convocatoria para cubrir la consejería de Oaxaca. El siguiente proceso tendrá el reto de garantizar una selección transparente, con perfiles que acrediten experiencia, independencia y capacidad para integrar el órgano electoral estatal.