En una jornada de protestas generalizadas, trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del sistema IMSS-Bienestar en el estado de Oaxaca se sumaron este martes a la megamarcha nacional, movilizando contingentes en la capital del estado y en la región del Istmo de Tehuantepec en rechazo al reciente acuerdo salarial y las deficiencias operativas en los hospitales.

Movilización local
En el epicentro de la inconformidad del sector salud en el Istmo, personal médico, de enfermería y administrativo del Hospital General de Zona No. 2 (HGZ02) del IMSS en Salina Cruz encabezó este martes una nutrida marcha que paralizó los accesos al puerto. La movilización local se consolida como un bastión clave de la jornada nacional de protesta contra el acuerdo salarial y la falta de insumos médicos.
La marcha, conformada por trabajadores activos y colectivos de jubilados, arrancó desde el Palacio Municipal de Salina Cruz con dirección directa hacia sus instalaciones hospitalarias. A este contingente istmeño se sumaron comitivas de apoyo procedentes de municipios vecinos como Juchitán, Tehuantepec, Ixtepec, Matías Romero y Huatulco. Al unísono de "no tenemos material" y "no te vayas a enfermar", los manifestantes denunciaron trabajar bajo condiciones de extrema precariedad.

Conflicto salarial y falta de insumos detonan la protesta
La base trabajadora oaxaqueña manifestó un profundo descontento con la actual dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), encabezada por Rafael Olivos Hernández. Los manifestantes catalogaron de "insuficiente" el incremento global aprobado por el sindicato.
Además de las demandas económicas, los contingentes expusieron las precarias condiciones laborales en las que operan diariamente. Entre las principales denuncias destacan:
Desabasto crítico de insumos: Médicos adscritos al Hospital General de Zona No. 1 señalaron una preocupante escasez de material quirúrgico, anestesias, guantes y medicamentos básicos, obligando en ocasiones al personal a costear los insumos de su propio bolsillo para no suspender cirugías.
Denuncia de represión laboral: Los manifestantes acusaron la imposición de una presunta "ley mordaza" y amenazas de sanciones administrativas destinadas a silenciar las protestas y las quejas públicas por el desabasto.
Exigencia de jubilaciones dignas: Rechazaron el modelo actual de las AFORES y demandaron el regreso al esquema tradicional de pensiones.
