Las antiguas ciudades mayas de Dzibilchaltún y Kabah, en Yucatán, estrenaron nuevos museos que muestran cientos de piezas arqueológicas recuperadas durante décadas de investigación. Los recintos buscan acercar al público la historia, organización política y grandeza cultural de las civilizaciones mayas del sureste mexicano.
El Museo de Ichkaantihó, ubicado en la zona arqueológica de Dzibilchaltún, abrió con una colección de 352 objetos que incluyen piezas como la estela 19, restos de un entierro de un dignatario, la ofrenda de las Siete Muñecas y vasijas encontradas en el Cenote X´lakah. La inversión para este espacio fue de 180 millones de pesos.
Durante la inauguración, autoridades culturales destacaron que el nuevo museo permitirá conocer la importancia de Ichkaantihó, una ciudad maya que tuvo influencia política en el norte de Yucatán y vínculos con regiones del centro de México y Centroamérica. El proyecto contó con la participación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
En Kabah abrió sus puertas el Museo Arqueológico del Puuc, un recinto que reúne más de 250 piezas, entre ellas mascarones de Chaac, el dios maya de la lluvia, estelas, objetos de jade y el ajuar de un guerrero Itzá. El museo forma parte de la Ruta Puuc, integrada por importantes sitios mayas como Uxmal, Sayil, Labná y Xlapak.