Hasta el último año la Reserva de la Biosfera Tehuacán- Cuicatlán registró entre 50 y 60 visitantes en los diversos sitios de interés entre el estado de Puebla y Oaxaca, en lo que denomina "turismo de bajo impacto".
Ferdando Reyes Flores, director del área Natural protegida (ANP), destacó que ha sido amplia la participación comunitaria en las iniciativas sociales sustentables como la que existe entre "los salineros", hombres y mujeres que dedican su vida a la extracción de sal, actividad que data de más de 2 mil años; aprovechan el recurso natural del agua salada para obtener la sal, actualmente dieron a conocer su marca, espacios de venta e incluso están en busca de nuevos espacios que les permitan mantener esta labor como medio de vida, se trata de un ejemplo de una actividad económica que también representa un interés turístico.
"SITIOS DE INTERÉS TURÍSTICO EN LA RESERVA SE MANTIENEN
Desde hace años la reserva ha mantenido un turismo de tipo "comunitario" en sitios como el "Jardín Botánico Helia Bravo Hollis", referencia mundial de un espacio silvestre y/o jardín botánico in situ, en el que la localidad se organiza, se administra y aprovecha la capacitación que han tenido para brindar servicios turísticos; modelo que se replica en San Juan Raya y Los Reyes Metzontla, por ejemplo.
RESERVA BUSCA MANTENER TUSIMO DE BAJO IMPACTO
" No nos conviene decir que cualquier sitio es parte del turismo comunitario dentro de la reserva, porque nosotros tenemos una dinámica, se han construido estrategias, programas de uso público, donde los espacios en Puebla, el Jardín Botánico, Los Reyes Metzontla, San Martín del Valle, en Oaxaca Santiago Quitepec, Santa María Tecomovaca, San José el Chilar, Santiago Apoala, son comunidades que han pasado un proceso de planeación, de programación de actividades, para que tengamos un turismo de bajo impacto", dijo.

Reyes Flores resaltó que el turismo de bajo impacto básicamente promueve la contemplación, por ejemplo, los visitantes acuden a un sendero a contemplar la biodiversidad y escuchar la información que el guía comunitario genera, misma que interpreta el ambiente, se evita generar residuos sólidos urbanos y contaminar en general. Por lo que el registro de entre 50 y 60 mil visitantes en el último año, habla de un crecimiento controlado del turismo.
Agregó que al momento se tienen alrededor de 145 mil hectáreas por explorar dentro de la reserva, es decir, una gama de conocimientos que aún están por descubrirse y sumarse a las nuevas especies de salamandras, cactus y agaves que han sido encontrados; razón por la que insisten en que para cualquier evento que se desee realizar en el ANP, debe sacarse un permiso y entre los requisitos que se solicitan se encuentra una manifestación de impacto ambiental, a fin de valorar la viabilidad de la actividad.