Tan solo en 2024, en el estado de Puebla las atenciones en hospitales de víctimas de violencia física en escuelas sumaron 33 casos; la baja autoestima, el aislamiento, estrés, ansiedad y depresión son apenas las primeras consecuencias de esta problemática, generalmente a corto plazo; sin embargo, las escasez o nulas herramientas sociales, el desarrollo de relaciones dependientes o violentas, e incluso la ideación suicida son otros de los escenarios que tanto víctimas como agresores pueden presentar.
"Conductas de riesgo, qué pasa aquí como se empiezan a normalizar ciertas conductas sobre la idea de: esto me lo dijo de broma, o el que se llevaba se aguanta, se guarda silencio y entran los espectadores, sienten que a nadie le pueden pedir ayuda, si mamá y papá se encuentran trabajando, recurrir a los abuelos quizá no porque no tienen tiempo o el conocimiento", opinó al respecto Yesenia González Fuentes, Psicóloga, especialista en Terapia cognitivo-conductual, terapia de aceptación y compromiso.
En Puebla de las atenciones en hospitales por violencia física en las escuelas, durante 2024 correspondiente a 11 mujeres y 22 hombres, del total 14 casos fueron de menores de 6 a 11 años, y 19 de adolescentes de 12 a 17 años; ahora que entre 2013 y 2019 la incidencia se mantuvo por arriba de 13 registros, con la pandemia hubo una caída significativa, y a partir de 2021 la tendencia ha ido al alza.

"Se generan crisis de ansiedad y ante las reglas verbales de: nadie me ayuda, mejor no digo nada, mejor callados, que vamos a ir llevando poco a poco a lo largo de nuestras vidas, para luego comenzar a tener conductas de riesgo como ideación suicida, autolesiones, agresiones a otros", añadió González Fuentes.
LAS REDES DE APOYO, INDISPENSABLE PARA PREVENIR Y ATENDER VIOLENCIA ESCOLAR
Mientras que en un primer momento los menores víctimas o agresores en el entorno escolar comienzan a aislarse, a castigarse, a intentar pertenecer a cualquier costo, a incrementar su agresión; y si sus padres, hermanos, cuidadores ?red de apoyo más íntima, minimiza sus emociones y no les presta atención y/o ayuda. para su juventud- adultez, suelen mantenerse a la defensiva, sabotear sus relaciones sentimentales al esperar ser rechazados, presentan baja autoestima, inseguridad, ansiedad, depresión.

"Estos niños tienden a tener relaciones interpersonales en las que actúan a la defensiva, están esperando a que de alguna manera los rechacen, porque ambos han sufrido rechazo, en su momento el bulleador por su conducta y el agredido porque sufre de esta violencia"; "estos niños generan mucha desconfianza, sus habilidades sociales se ven muy limitadas y empiezan a aislarse", destacó Carlos López Méndez, Psicólogo, Colectivo "Efecto Mariposa Tehuacán".
La violencia en el entorno escolar es un serio problema social: del tipo físico, psicológico e incluso sexual, tiene repercusiones en la vida tanto de las víctimas como de quienes en su momento ejercieron esa violencia; a tal punto que los deja desprovistos de las herramientas necesarias para habitar en sociedad, mantener relaciones románticas-sexuales sanas, e incluso interfiere en su capacidad productiva.