Seguridad hospitalaria, más allá de la atención médica


Acudir a una clínica u hospital supone recuperar la salud, pero, ¿qué pasa cuando un sitio que debería ser seguro, simplemente no lo es?


El 4 de noviembre de hace dos años un hombre de 30 años fue internado por heridas de bala en un hospital en Atlixco, Puebla.


Ese mismo día, un comando armado irrumpió al hospital para asesinarlo y, en el incidente, dos policías municipales fueron asesinados y un guardia privado resultó herido.


En octubre de 2023, ninguna instalación sanitaria en Acapulco y Coyuca de Benítez, Guerrero soportó el paso del huracán "Otis" por las costas de Guerrero, dejando a decenas de pacientes sin atención?


Al mismo tiempo, miles de personas afectadas por el huracán se quedaron sin acceso a atención primaria, a medicamentos, vacunas y eventualmente a cirugías por las lesiones sufridas.


Un año antes, en Las Margarita, Chiapas, dos profesionales de la salud permanecieron privados de su libertad en una clínica comunitaria entre el 21 de septiembre y el 4 de octubre porque habitantes de la comunidad Amparo Agua Tinta, estaban inconformes por la falta de equipamiento, medicinas y atención oportuna.


Durante la pandemia por COVID-19, las intensas lluvias registradas en el centro de México entre el 6 y 7 de septiembre de 2021 provocaron que se desbordara el Río Tula? no fue un desbordamiento cualquiera, las aguas negras inundaron el Hospital General de Zona del IMSS en la ciudad de Tula, Hidalgo, donde 17 personas perdieron la vida? 15 de ellas tenían COVID-19 y murieron porque colapsó el sistema de suministro de oxígeno.


Y esto ante el paso de fenómenos naturales, pero? ¿si se trata de actos criminales?


"Creo que el sistema de salud en el país debería de tener su propio sistema de seguridad porque estamos hablando de un universo totalmente distinto donde tienen que coordinarse los diferentes órdenes de gobierno, pero a su vez también instalar un centro de control y mando, por lo menos en cada entidad que regule, vigile, controle, video vigile a los hospitales", advierte Alberto Guerrero Baena, consultor en seguridad, política y movimientos sociales.


¿QUÉ ES UN HOSPITAL SEGURO?


Las instalaciones de salud son estratégicas, especialmente los grandes hospitales que deben garantizar la atención.


Para eso se creó a nivel internacional el Programa Hospital Seguro.


"Son hospitales de alta especialidad, que tienen una gran capacidad resolutiva y que están construidos desde los cimientos con una tecnología de base antisísmica pues que tenga la intención de evitar inundaciones que estén en zonas altamente seguras por esta categorización ante cualquier evento de desastre natural o socio organizativo", explica la médica Cecilia Morales Juárez, especialista en calidad de la atención y quien ha trabajado en la certificación de hospitales tanto públicos como privados.




De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, un hospital seguro debe permanecer accesible y funcionando a su máxima capacidad y en su misma infraestructura inmediatamente después de que ocurre un desastre.


Esto implica que las instalaciones deben contar con la máxima protección posible, vías de acceso y los servicios de suministro de agua potable, energía eléctrica y telecomunicaciones.


Para eso debe haber planes anticipados, como dice Cecilia Morales.


"El programa te dice, no más del 80 por ciento, deja siempre un 20 por ciento de lugares. Entonces, es algo que como director general tú tienes que saber y tienes que mantener y tienes que procurar en donde todas tus cabezas de servicio tienen que procurar tener camas disponibles desde urgencias adultos, urgencias pediátricas, urgencias tococirugía". 


Esto significa que las instalaciones cuenten con programas y planes de protección civil ante la ocurrencia de fenómenos naturales o eventos socio-organizativos; es decir, machas, protestas, plantones.


Más allá de las rutas de evacuación o identificación de zonas de menor riesgo, los centros de salud, clínicas y hospitales requieren sistemas contra incendio y estrategias de atención a pacientes, familiares y personal sanitario, considerando la complejidad de sus propias instalaciones, donde conviven tuberías de agua, cableado eléctrico, tuberías de gas, oxígeno, gases medicinales, desagües convencionales y de desechos quirúrgicos, así como los residuos peligrosos, biológicos e infecciosos (RPBI) y en su caso, equipos especializados como tomógrafos, rayos X y equipos de medicina nuclear que deben estar en instalaciones de alta seguridad.


Se trata de garantizar la seguridad de todas las personas dentro y en la periferia de una instalación de salud.


"Necesitamos tener bien ubicados a las personas responsables de este programa de seguridad hospitalaria dentro del hospital, como trabajadores de la salud, porque nosotros promovemos que la gente que ingresa ingrese sí por una patología, pero no se le agregue otra cosa. No se le agreguen unas quemaduras porque explotó la pipa que estaba surtiendo o diésel", agrega Morales Juárez.


¿Y LA INSEGURIDAD?


A estos niveles de riesgo hay que agregar otro, el de la inseguridad ante la criminalidad y la violencia.


Según Alberto Guerrero Baena, consultor especializado en seguridad, política y movimientos sociales, la seguridad de centros de salud es un tema pendiente.


"Creo que en este sentido ninguna autoridad de salud, en este caso, llámale IMSS, llámale ISSSTE, llámale Secretaría de Salud o cualquier institución de salud de los estados, pues ha trabajado un protocolo adecuado y por otro lado tampoco hacen una revisión cotidiana".


Clínicas y hospitales son micro mundos con cientos y hasta miles de personas deambulando diariamente y donde convive la atención a la salud con los delitos comunes.


"Robos cotidianos, el tráfico, el robo de medicamento que también es otro tema que se ha venido dando en muchas ocasiones, pues sin duda te muestran que no necesariamente esos hechos llegan a ser denunciados", agrega Guerrero Baena.


Adicional el riesgo permanente de sustracción de menores, para lo que no hay estadísticas oficiales de cuántos casos se han registrado.


Y la otra violencia es la cometida por grupos criminales, cuando irrumpen en instalaciones sanitarias para asesinar a algún enemigo que llegó con heridas de bala o cuando secuestran a personal médico o de enfermería para que atiendan a sus heridos lejos de la atención de la policía.


"Principalmente de irrupciones en hospitales, de violencia, no hay un conteo en general ni el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, ni la Secretaría de Salud, ni el IMSS, ni el ISSSTE, por lo tanto pues estamos trabajando sobre cero", dice Alberto Guerrero.





De acuerdo con el informe "Violencia contra la atención sanitaria en conflicto", elaborado por la Coalición para la protección de la salud en situaciones de conflicto, en 2025 siete profesionales de la salud en México fueron asesinados y dos más privados de la libertad en 27 incidentes reportados? 17 fueron ataques a instalaciones hospitalarias.


El mismo informe documentó un total de 19 asesinatos y 15 secuestros entre 2023 y 2025



Vale la pena destacar que este informe se realiza a nivel mundial, en aquellas naciones que enfrentan graves situaciones de violencia y criminalidad. De América incluyen reportes de México, Colombia y Haití.


Esto habla de la urgencia de reforzar protocolos de seguridad en clínicas y hospitales, para salvaguardar la integridad del personal, pacientes, familiares y cualquiera que acuda a estos lugares.


"Posteriormente revisar la incidencia delictiva que prevalece en las zonas, principalmente, por ejemplo, los últimos hechos se han dado en Sinaloa, obviamente a raíz de esta guerra entre Chapitos y Mayos, pero pues en el todo el país, es todo un tema que implica que no haya una revisión adecuada de las personas que entran o que entramos a los hospitales y que en muchas ocasiones por una razón u otra, burlamos la seguridad interior del mismo", comenta el especialista en seguridad.




Y Guerrero Baena va más allá, al proponer que los hospitales públicos y privados revisen y certifiquen que las empresas de seguridad privada que puedan contratar, cuenten con los registros y certificaciones que otorga la autoridad en la materia.


En este sentido, hay una ventana de opacidad respecto a la forma en como los hospitales públicos contratan servicios de seguridad y protección.


Un par de ejemplos.


Para 2025, el Hospital General de México, uno de los más grandes e importantes del país, firmó seis contratos para servicios de seguridad y vigilancia, por un total de 235 millones 059 mil 289 pesos.


Dos contratos fueron con el Cuerpo de Guardias de Seguridad Industrial, Bancaria y Comercial del Valle de Toluca, corporación que forma parte de Cuerpos de Seguridad Auxiliares del Estado de México, dependiente de la Secretaría de Seguridad de aquella entidad.




Según los contratos el Cuerpo de Guardias será responsable de la seguridad perimetral e interior del Hospital con personal armado, aunque no especifica la cantidad de elementos asignados para esta tarea.


Los otros cuatro contratos del HGM son con la empresa de seguridad privada DILME S.A. de C.V., pero ninguno de los contratos firmados documenta que esta empresa tenga registro ante autoridades de seguridad, conforme a la Ley de Seguridad Privada o la respectiva en Ciudad de México, donde dice tener su domicilio fiscal.


De acuerdo con el registro de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno Federal, DILME S.A. de C.V. cuenta con registro DGSP/064/94/065 y cuenta con el expedi4ente 0056-91, número de registro 185, vigente al 28 de febrero de 2027 ante la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.


Esta empresa recibió más dinero que la corporación mexiquense y tiene el contrato más elevado por poco más de 202 millones de pesos.


De acuerdo con los contratos, DILME acepta otorgar el servicio de seguridad dentro de las diferentes áreas del hospital hasta con 230 elementos distribuidos en turnos de 12 por 12 horas y 24 x 24.


Otro ejemplo es el del Hospital Infantil de México "Federico Gómez" que cuenta también con un contrato en 2025 con el Cuerpo de Guardias de Seguridad Industrial, Bancaria y Comercial del Valle de Toluca, por seis millones 580 mil 479 pesos.




Sin embargo hay otros casos, como el Hospital Juárez de México que no hace públicos los contratos por servicios de seguridad, a pesar de que diariamente hasta cuatro mil personas deambulan dentro y en las inmediaciones de este hospital, dependiente de la Secretaría de Salud.


La seguridad interior y perimetral en instalaciones de salud es clave para la protección de miles de personas.


"Si sucede algo dentro del hospital normalmente llega la policía tarde o en todo caso no se llega a saber de inmediato el incidente y es ahí donde desafortunadamente tenemos muchos problemas, sobre todo en lo cotidiano", según Alberto Guerrero.


Y advierte que quienes prestan servicios de seguridad no siempre cumplen los protocolos de revisión y control de accesos, como dice el especialista.


"Creo que en ese sentido la seguridad privada se ha visto también muy el débil o en todo caso las policías auxiliares que muchas de ellas eh sirven precisamente para este tipo de circunstancias, también tienen esa fluctuación derivado de que no conocen los protocolos, se contrata cualquier persona, no necesariamente hay un examen de control de confianza o de en todo caso de por o menos de toxicología o de conocimientos y habilidades y destrezas y ante estas circunstancias, pues la especialización en centros hospitalarios, pues tendría que ser muy acorde".


Aunque el riesgo puede ser en las calles, donde las víctimas de la violencia son las y los paramédicos.


"Sí pararon la ambulancia, pues la bloquearon y bájense, personal de ambulancia, ustedes no tienen problema, bájense, los hacían lado y nomás escuchaban por fuera la detonación de armas y ya dijeron, pues ahora sí hagan lo que lo que tengan que hacer, ¿no?"


Así lo recuerda Víctor Manuel Reyes Jiménez, veterano paramédico y ahora instructor especializado como técnico en urgencias médicas ya atención pre hospitalaria.


Desde hace casi 20 años, la Cruz Roja Mexicana aplica protocolos de atención similares a los que la corporación internacional usa en zonas de guerra y conflicto.


"Que haya presencia de seguridad pública y qué tipo de apoyos también, inclusive se llegó a determinar que si la evaluación se determinaba no se cubría el servicio y notificabas al usuario, ¿sabe qué?, por situaciones de alto riesgo no voy a cubrir yo inmediatamente", dice Reyes Jiménez, quien sirvió en la Cruz Roja desde los años 90.


CALIDAD EN LA ATENCIÓN


Otro aspecto es la calidad de la atención; que cada paciente reciba la atención esperada, sin retrasos, sin errores y reduciendo el riesgo de accidentes, negligencia médica o nuevas enfermedades por las llamadas infecciones intrahospitalarias.


Cecilia Morales, especialista en calidad de la atención clínica y conocedora de procedimientos de certificación de hospitales, comenta:


"Ahí estamos haciendo un zoom a la parte de seguridad y hay una base muy específica que estudia la seguridad del paciente o de los pacientes y la familia cuando está dentro de un hospital, de un centro de salud, de un nosocomio".




De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, uno de cada 10 pacientes resulta dañado cuando recibe atención de salud y, cada año, más de tres millones de personas fallecen como consecuencia de ello.


La OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) estiman que cuatro de cada 10 pacientes sufren daños durante la atención primaria y ambulatoria, 80 por ciento de los cuales se podrían prevenir.




Y muchos de estos daños son consecuencia de la mala identificación de pacientes, el diagnóstico o la prescripción de medicamentos, así como a caídas de pacientes, transfusiones de sangre sin analizar debidamente y riesgos que se podrían evitar durante procedimientos quirúrgicos.


"Que si yo voy a hacerme una radiografía del pie pues realmente me hagan una radiografía del pie y no pues una resonancia magnética de la cabeza que no era para mí. Tomar la muestra de sangre a quien debe y que salga con su kit de estudios completos, No nos faltó, no se nos olvidó, no se nos pasó, sino hacer las cosas de manera correcta a la persona correcta en el momento correcto".


También es importante la limpieza y sanitización profunda de todos los espacios para evitar la propagación de virus, bacterias y patógenos que puedan afectar la salud de pacientes, familiares, personal médico y cualquier persona que acuda a un hospital.


En lo que coinciden especialistas es que hay avances en los modelos de seguridad en instalaciones sanitarias, pero aún hay mucho por hacer para enfrentar incidentes que amenacen la vida e integridad de quienes diariamente acuden a estos espacios.


Noticias Relacionadas

Más de Meganoticias