A nivel mundial y nacional las leyes establecen los derechos de los niños a opinar e incidir en políticas públicas para mejorar el espacio en el que habitan, a nivel local el mercado La Purísima es un lugar donde convergen infancias, por lo que sus condiciones actuales tienen impacto en ellos.
La Convención sobre los Derechos del Niño de la UNICEF, artículos del 12 al 15 y 17, establece que los niños tienen derecho se formar un juicio propio y expresarlo, libertad de pensamiento, de conciencia y asociación, de celebrar reuniones pacíficas y acceso a información. A nivel nacional la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, indica en su artículo 71 que las infancias "tienen derecho a ser escuchados y tomados en cuenta en los asuntos de su interés, conforme a su edad, desarrollo evolutivo, cognoscitivo y madurez".

Además, la Comisión Nacional de Derechos Humanos y el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, considera en su manual para el Proceso de Participación Comunitaria para el Mejoramiento Urbano, que es un asunto de interés y derecho fundamental para las infancias, el poder participar y emitir opiniones que ayuden a generar políticas públicas para el mejoramiento del lugar donde no solo habitan, sino que juegan, aprenden, transitan y se desarrollan.
"Es una ventana que permita a las instituciones gubernamentales mirar esas carencias, mirar esas problemáticas que enfrentan los niños y las niñas en este tipo de espacios" -Rocío Martínez antropóloga, promotora cultural y pedagogía popular
En mercado La Purísima desde 1978, con sus más de 5 mil comerciantes que resguarda, una innumerable clientela y gente que camina por la zona mientras realiza sus actividades diarias, también es un lugar que impacta y alberga infancias, tanto de manera positiva como negativa.
"El mercado es un espacio en el que habitamos muchos y muchas, poco se mira a las niñeces, ellos también trabajan, también conviven, también es un espacio de recreación" "prácticamente el mercado es como el patio de los niños y las niñas" -Rocío Martínez antropóloga, promotora cultural y pedagogía popular
"yo me inculqué aquí en el mercado, me crecí con carencias, anteriormente no teníamos techado, nos mojábamos, nos enfermábamos" -Ana Pineda Trujillo comerciante, hija de comerciantes

Mientras la dinámica económica, social y cultural transcurre de manera normal en el zoco, infancias acompañan a sus padres a vender o a comprar, aprenden de ello y también convierten el mercado en su patio de recreo, convirtiéndose en testigos de las condiciones actuales del lugar, de lo que podría y debería mejorarse, pero son nulos los espacios donde pueden expresar sus ideas, inquietudes o manifestar sus propuestas.
"a veces ayudo a mi mamá, pero luego me voy a jugar" -Carlos David, 10 años, hijo de comerciantes
"afuera del mercado he visto varias veces que hay una montañota de 2 metros de basura" -Mauricio, 10 años, vecino del mercado
"allá en esa cancha antes llegaban niños a jugar, ahora ya no llega nadie porque tiran mucha basura" -Calep, 10 años vecino del mercado