Una audiencia para determinar la posible vinculación a proceso de una mujer por presunto abandono de familiares y omisión de cuidados fue suspendida este jueves en Nayarit, por lo que su situación jurídica continúa sin resolverse.
La diligencia estaba programada para revisar si existían elementos suficientes para vincularla a proceso, pero finalmente no se realizó; integrantes del colectivo Soy Papá No Criminal, que acudieron a acompañar el caso, señalaron que fueron informados de la suspensión poco antes de la audiencia y que desconocían tanto el motivo como la nueva fecha.
El caso ha llamado la atención porque ocurre en medio de una discusión más amplia sobre conflictos familiares, denuncias entre exparejas y las consecuencias que estos procesos pueden tener en la convivencia entre madres, padres e hijos.
Misael Zepeda, representante del colectivo, sostuvo que este tipo de casos deben resolverse con los mismos criterios sin importar si la persona señalada es hombre o mujer."Estamos buscando que la ley sea pareja para todos, que haya piso parejo, que haya igualdad", declaró.

Aunque el colectivo también impulsa una propuesta para que en Nayarit se revise el tema de las denuncias falsas, este punto no forma parte directa de la audiencia suspendida.
De acuerdo con la información proporcionada durante la entrevista, la mujer estaba señalada por presunto abandono de familiares y omisión de cuidados.
La agrupación aseguró que el pasado 9 de septiembre presentó ante el Congreso del Estado una propuesta relacionada con este tema, luego de realizar una movilización y buscar acercamientos con legisladores de distintas fuerzas políticas; hasta el momento dijeron no haber recibido una respuesta definitiva.

Más allá del proceso judicial, el problema expuesto por los integrantes del colectivo apunta a una consecuencia que puede extenderse durante años: la pérdida de convivencia entre padres e hijos.
Durante la entrevista fue presentado el caso de un hombre que asegura llevar casi cinco años sin ver de manera regular a su hija, quien actualmente tiene ocho años; según su testimonio, la menor fue localizada en Michoacán y existen órdenes de aprehensión relacionadas con el caso, pero hasta ahora no ha logrado reunirse con ella. "He hablado últimamente un poquito con mi hija, pero ella no quiere hablar conmigo porque ni me conoce", relató. Explicó que la niña tenía tres años y medio cuando dejaron de convivir.
Blanca Rodríguez, integrante del colectivo, señaló que este tipo de disputas pueden dejar consecuencias emocionales en niñas y niños cuando pasan largos periodos sin contacto con alguno de sus padres."Ellos no tienen la culpa, ellos son inocentes y ellos no se pueden defender", expresó.
La audiencia contra la mujer permanece pendiente de una nueva fecha; mientras tanto, el caso vuelve a poner sobre la mesa una discusión que va más allá de las exparejas: cuánto tiempo pueden pasar niñas y niños en medio de procesos familiares sin que exista una epic definitiva.