Han pasado más de cinco años desde que Ofelia Bustos Peñalosa habló por última vez con su hijo; sin saber dónde está, volvió a viajar desde Michoacán hasta Tepic para denunciar ante la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos para el Estado de Nayarit (CDDH) presuntas irregularidades y falta de avances en la investigación.
La búsqueda ha significado años de incertidumbre para su familia, pero también traslados constantes, gastos y la necesidad de insistir personalmente para conocer qué ocurre con el expediente; la inconformidad ocurre después de que la familia ya había solicitado que la investigación fuera trasladada de Bahía de Banderas a Tepic, debido a que consideraba que el caso no registraba avances suficientes; pese al cambio, Ofelia asegura que las dificultades para consultar la carpeta y obtener información continúan. "Vine aquí a Derechos Humanos a poner la queja por todos los abusos que he vivido y que no se me hacen correctos", declaró.
Para la madre, el problema no se limita al costo de trasladarse desde Lázaro Cárdenas, Michoacán; lo que cuestiona es tener que recorrer cientos de kilómetros para buscar respuestas sobre una investigación que, asegura, presenta muchas irregularidades y no muestra avances. "Yo quiero ver avances que han hecho y no se hace nada", afirmó.

Falta de respuestas la obliga a viajar sin cita
Ofelia explicó que ha solicitado en distintas ocasiones citas para revisar la carpeta de investigación, pero señala que pueden pasar semanas o incluso meses sin recibir respuesta; por lo que ante esa situación, decidió acudir a Tepic por su cuenta y sin esperar a que le confirmen una cita. "Si se tardan un mes, dos meses y no lo hacen, yo me vengo sola. Y les llego de sorpresa", relató.
También señaló falta de comunicación con su asesor jurídico; de acuerdo con su testimonio, durante aproximadamente un mes envió mensajes sin obtener respuesta y fue hasta que llegó nuevamente a Tepic cuando recibió una llamada de su asesor. "Yo pienso que están abusando porque estoy lejos y saben que no puedo venir cada rato. El recurso no está fácil de juntar", expresó.
La madre recordó que el pasado 20 de agosto acudió nuevamente para revisar el expediente y se le informó que ya se había enviado un documento relacionado con el pago de sus gastos de traslado; sin embargo, aseguró que hasta ahora no ha recibido ese recurso; más allá del reembolso, Ofelia insiste en que su principal inconformidad es viajar desde otro estado y no encontrar información suficiente sobre avances en la búsqueda de su hijo.

Encuentra documentos de otro caso en la carpeta
Durante una de las revisiones del expediente, Ofelia aseguró haber encontrado documentos que pertenecían a otra carpeta de investigación dentro del caso de su hijo. "Encontré hojas de otra carpeta en mi carpeta de mi hijo. Las encontré yo, les quise tomar foto y no me dejaron", relató.
La madre consideró que esta situación podría afectar no solo la investigación de su hijo, sino también la del otro expediente. "Ahí perjudican la carpeta de mi hijo y la carpeta de la otra persona. Ahí no están perjudicando a uno, sino a los dos", señaló.
Su hijo tenía 29 años, trabajaba como mesero y hablaba inglés; la última conversación que Ofelia tuvo con él ocurrió la noche del 5 de agosto de 2021; dos días después, el 7 de agosto, volvió a llamar a su teléfono, pero esta vez respondió un hombre desconocido; según su relato, cuando preguntó por su hijo, la persona dijo no conocerlo y aseguró haber comprado el celular a alguien más.

Desde entonces, Ofelia y su familia continúan sin saber dónde está.
A más de cinco años de aquella última conversación, la búsqueda sigue marcada por viajes, gastos, llamadas sin respuesta y la exigencia de conocer qué se ha hecho para localizarlo; la queja ante Derechos Humanos abre ahora otro frente para una familia que sostiene que, pese al tiempo transcurrido y al cambio de sede de la investigación, todavía no tiene respuestas sobre su paradero.