La Coordinación Estatal de Becas para el Bienestar hizo un llamado a los estudiantes beneficiarios del programa Rita Cetina para que utilicen el recurso económico principalmente en productos y necesidades relacionadas con su educación, evitando destinarlo a alcohol u otros artículos que no contribuyan a su formación académica. Brenda Díaz, coordinadora estatal de Becas para el Bienestar, señaló que aunque actualmente no existe un reglamento específico que establezca a los comercios qué productos pueden o no vender cuando el pago se realiza con la tarjeta del Banco del Bienestar, los establecimientos conocen la recomendación de no permitir que el recurso sea utilizado para adquirir bebidas alcohólicas.

NO EXISTEN REGLAS EN LSO ESTABLECIMIENTOS PARA PROHIBIR LA VENTA DE ALCOHOL Y COBRO CON LA TARJETA
Explicó que, cuando un estudiante llega a una tienda con diversos productos y entre ellos incluye alcohol, los establecimientos suelen retirar ese artículo de la compra y cobrar únicamente el resto de la mercancía. "Las tiendas son las que limitan la compra de alcohol con tarjetas del Banco del Bienestar. De hecho, ninguna tienda a la que se acerquen que vayan con alcohol entre sus compras, la hacen a un ladito y te cobran el resto", explicó.
Díaz destacó que el apoyo económico puede ser utilizado en artículos que contribuyan a las actividades escolares, como útiles, tabletas, teléfonos inteligentes para realizar tareas, uniformes, tenis y otros productos necesarios para los estudiantes. La funcionaria reconoció que el programa no establece de manera detallada una lista de productos que los beneficiarios pueden adquirir con el recurso, por lo que el llamado es principalmente a generar conciencia sobre el propósito de la beca.

"Si bien no está limitado o no se les dice exactamente qué pueden comprar, sí se les recomienda y se trata de concientizar que estos apoyos son para apoyar en todo lo que tenga que ver con la educación", puntualizó.
La Coordinación Estatal de Becas para el Bienestar insistió en que el recurso representa un respaldo para las familias y busca contribuir a que los estudiantes puedan continuar con sus estudios y cubrir parte de los gastos que implica su formación. Por ello, la recomendación a los jóvenes beneficiarios es aprovechar el apoyo para cubrir necesidades escolares y evitar destinarlo a bebidas alcohólicas u otros gastos que no estén relacionados con su educación.