El crecimiento de las redes sociales ha coincidido con un incremento en los indicadores de ansiedad y episodios depresivos. Así lo explicó Cándido Silva Peña, psicólogo clínico y docente de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), quien precisó que esta coincidencia no demuestra causalidad. El especialista, responsable del Centro de Vinculación de la Unidad Académica de Ciencias Sociales, señaló que la expansión de estas plataformas desde 2010 y 2011 ha estado acompañada por cambios en los indicadores de salud mental, particularmente relevantes para el análisis de la situación entre los jóvenes.
Silva Peña también se refirió a la exposición constante a imágenes y estilos de vida en redes sociales, donde las personas pueden observar aspiraciones similares, aunque tengan distintas oportunidades para alcanzarlas.

Mayor disposición para buscar ayuda psicológica
El psicólogo señaló que, aunque persisten prejuicios sobre la atención psicológica, las nuevas generaciones muestran una mayor disposición para buscar ayuda profesional. Recordó que, en generaciones anteriores, acudir con un psicólogo podía interpretarse como una señal de debilidad. En contraste, afirmó que actualmente observa una mayor valoración de la salud mental entre los jóvenes.
También destacó la importancia de hablar abiertamente sobre ansiedad, depresión y suicidio para que las personas reconozcan estos problemas y consideren solicitar atención.

Nayarit tiene alrededor de 15 psiquiatras
La disponibilidad de especialistas representa uno de los obstáculos para acceder a la atención de salud mental en Nayarit. Silva Peña señaló que en el estado hay aproximadamente 15 psiquiatras y advirtió que conseguir una consulta puede ser complicado incluso para quienes tienen recursos económicos para pagarla. A esta limitación se suma el costo del tratamiento. De acuerdo con el especialista, una consulta psiquiátrica y los medicamentos pueden representar un gasto de entre 2 mil y 3 mil pesos, dependiendo de las necesidades de cada paciente. Estos costos pueden dificultar la continuidad de la atención, especialmente para quienes no cuentan con recursos suficientes.
En este contexto, el psicólogo también explicó que desde 2023 se desarrollaron trabajos de investigación con instituciones de salud, educación pública y la Universidad Autónoma de Nayarit para impulsar herramientas de detección y canalización de personas con posibles problemas de salud mental y adicciones. Estos desafíos formaron parte del conversatorio "Salud mental es política", realizado el miércoles 14 de octubre de 2026 en el Congreso del Estado de Nayarit. El encuentro planteó una pregunta central: ¿qué debe garantizar lo público para que la salud mental no dependa de los recursos económicos de cada persona?