La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que el desplome de la aeronave utilizada ocasionalmente por el gobernador de Nayarit, Miguel Ángel Navarro Quintero, esté relacionado con un ataque o amenazas contra el mandatario, al señalar que, de acuerdo con la información del Gabinete de Seguridad, el aparato habría presentado un desperfecto.
La declaración ocurrió este miércoles 7 de octubre, después de que la aeronave se desplomara el domingo en la zona serrana de Ixtlán del Río, durante un vuelo de Tepic a Aguascalientes, dejando como saldo la muerte del piloto y copiloto.
Sheinbaum dice que no hay datos sobre amenazas
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum señaló que el Gobierno federal no cuenta con información que vincule el accidente con una situación contra Navarro. Incluso matizó la forma de referirse al hecho al señalar que no sabía si se trató de una caída como tal, sino que, según el reporte que recibió, "más bien tuvo un desperfecto". La presidenta indicó que corresponderá a las autoridades competentes informar sobre las causas del accidente y que el Gabinete de Seguridad no tiene elementos que relacionen el caso con amenazas contra el gobernador.

Fiscalía de Nayarit mantiene abierta hipótesis de posible atentado
La postura federal contrasta con la investigación que mantiene abierta la Fiscalía General del Estado de Nayarit, luego de que la fiscal Elvia Ludmila Heredia Verdugo informara que entre las líneas de investigación se encuentra la posibilidad de un ataque contra Navarro. La hipótesis surgió después del aseguramiento de cinco teléfonos celulares durante otra investigación, en los que presuntamente fueron localizados datos relacionados con vuelos utilizados por el gobernador y otros funcionarios, como matrículas, horarios y pasajeros.
Peritajes deberán establecer qué provocó el desplome
Hasta ahora, ninguna de las hipótesis sobre la causa del accidente ha sido confirmada de manera definitiva. La aeronave, un Cessna Citation I/SP con matrícula XB-BAR, cayó en la sierra de Ixtlán del Río, donde murieron el piloto Óscar Quezada y el copiloto Ángel Ricardo Granados Vargas; Navarro no viajaba a bordo. Mientras el Gobierno federal sostiene que se trató de un desperfecto y descarta información sobre amenazas relacionadas con el mandatario, la Fiscalía estatal mantiene abierta su investigación para determinar si existió alguna intervención externa.
