El uso de dispositivos e internet ocupa un lugar cada vez mayor en la vida de niñas, niños y adolescentes. Datos recientes de UNICEF México, publicados en 2026, señalan que casi 8 de cada 10 menores de 6 a 11 años utilizan internet, mientras que entre adolescentes la cifra supera el 95%.
El organismo estima además que pasan entre 2.6 y 4.5 horas diarias conectados, dependiendo del grupo de edad. Ante este escenario, la psicóloga infantil Issa Ávila señaló que el reto para las familias es acompañar el uso de la tecnología y mantener un equilibrio con actividades fuera de las pantallas.

El exceso de estímulos puede afectar su desarrollo
Issa Ávila explicó que la exposición constante a estímulos digitales puede relacionarse con dificultades en atención, concentración, planificación, aprendizaje y regulación emocional. También señaló que cuando los dispositivos sustituyen el juego, la convivencia y las actividades físicas, los menores pierden oportunidades para desarrollar otras capacidades.
"La rapidez digital, la sobrecarga de estímulos digitales sí incrementan la ansiedad, el estrés. Pero también las habilidades cognitivas, como planificación, atención, concentración, aprendizaje, también se han visto con cierta dificultad". Issa Ávila, psicóloga infantil

La vida fuera de la pantalla también importa
La psicóloga infantil destacó que el uso de tecnología no debe satanizarse, pero sí acompañarse de actividades que permitan a los menores desarrollar creatividad, movimiento y habilidades sociales. Recomendó alternativas como deporte, arte, teatro y manualidades, además de recuperar espacios de convivencia y juego.
UNICEF México también ha recomendado establecer momentos de desconexión, fomentar actividades como ejercicio y convivencia y acompañar a los adolescentes en el consumo de contenidos digitales.

Padres deben acompañar y supervisar
El uso de dispositivos electrónicos ocupa cada vez más espacio en la vida de niñas, niños y adolescentes, reduciendo en algunos casos el tiempo destinado al juego, la convivencia y las actividades fuera de casa.
De acuerdo con datos difundidos por UNICEF México en 2026, casi 8 de cada 10 niñas y niños de 6 a 11 años utilizan internet, mientras que entre adolescentes la cifra supera el 95%. El organismo señala que el tiempo promedio conectado se ubica entre 2.6 y 4.5 horas diarias, dependiendo del grupo de edad.
La creatividad también necesita experiencias
La psicóloga infantil Issa Ávila explicó que actividades que anteriormente formaban parte de la rutina de los menores, como salir al parque, correr, jugar con una pelota o explorar su entorno, contribuían al desarrollo de diferentes habilidades. Señaló que cuando estas experiencias son sustituidas constantemente por dispositivos, los niños tienen menos oportunidades para experimentar, descubrir y desarrollar capacidades fuera del mundo digital.
También pueden afectarse habilidades cognitivas
Ávila señaló que la rapidez y sobrecarga de estímulos digitales pueden incrementar la ansiedad y el estrés, además de relacionarse con dificultades en habilidades como la planificación, atención, concentración y aprendizaje. La especialista aclaró que esto no significa que la tecnología sea negativa por sí misma, sino que el problema aparece cuando ocupa el espacio de otras experiencias necesarias para el desarrollo infantil.
"Las habilidades cognitivas como es planificación, atención, concentración, aprendizaje, también se han visto con cierta dificultad, con cierto deterioro por toda esta falta de estímulos ambientales. Antes salían al parque y trepaban el árbol y pateaban la pelota." Issa Ávila, psicóloga infantil

El reto es ofrecer alternativas
Ante este panorama, la psicóloga infantil recomendó que las familias no se enfoquen únicamente en prohibir celulares, tabletas o videojuegos, sino en ofrecer alternativas atractivas fuera de las pantallas. Deporte, arte, manualidades, teatro y actividades al aire libre pueden ayudar a que los menores desarrollen creatividad, convivencia y nuevas habilidades. La tecnología, señaló, puede mantenerse como una herramienta, siempre que exista supervisión sobre los contenidos y el tiempo de uso.