En México, para gobernar un municipio, ocupar una curul o sentarse en un cabildo no se necesita título profesional. La Constitución establece en su artículo 35 que todo ciudadano puede votar y ser votado, y las leyes electorales no fijan un grado de estudios mínimo para los cargos de elección popular.
Sin embargo, esa misma apertura tiene una consecuencia incómoda. El acceso a numerosos cargos públicos se define en las negociaciones de las dirigencias partidistas, en las coaliciones electorales y en las listas de representación proporcional, y no en la acreditación de conocimientos o de experiencia profesional comprobable.
EL CARGO LO DECIDE LA POLÍTICA Y NO EL CURRÍCULUM
Con base en la información que las y los candidatos declararon ante el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) en la plataforma "Conóceles", el perfil de quienes gobiernan hoy los municipios mexiquenses indica que casi dos de cada tres presidencias municipales están en manos de personas con licenciatura, y alrededor de una de cada cinco tiene posgrado. Mientras que Ocho alcaldías están encabezadas por personas con educación básica. En total, alrededor de uno de cada seis presidentes municipales no cuenta con estudios universitarios.
Cabe mencionar que la base de datos no da a conocer quienes son esos funcionarios con educación básica y que están al frente de administraciones municipales.
La LXII Legislatura del Estado de México (2024-2027) es, en términos formales, más escolarizada que los cabildos. Según el análisis del Instituto de Estudios Legislativos del propio Congreso, con corte a septiembre de 2025:
- 40 diputaciones (53 %) cuentan con licenciatura concluida.
- 22 (29 %) han cursado o cursan posgrado: entre ellas, maestrías y doctorados concluidos o en curso.
- 12 (16 %) no tienen estudios universitarios concluidos: seis tienen como máximo la preparatoria, cuatro una licenciatura inconclusa y dos la están cursando.
- En un caso no existen registros verificables de trayectoria educativa o profesional.
En México y en el Estado de México el acceso a los cargos sigue dependiendo de la política y de las coaliciones, y la preparación depende de la buena voluntad individual. Para los especialistas en política pública, una democracia fuerte se mide no solo por quién puede gobernar, sino por la capacidad de las instituciones para que gobierne bien.