Los bloqueos, cierres de carreteras y restricciones a la circulación por obras generan afectaciones económicas al comercio, aunque en algunos casos respondan a reparaciones necesarias o demandas sociales, señaló Fernando Reyes Muñoz, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CANACO SERVYTUR) del Valle de Toluca. Ante este escenario, el organismo buscará realizar un estudio para calcular en pesos el impacto que estas interrupciones provocan en la actividad comercial.
El representante empresarial consideró que, con frecuencia, las consecuencias recaen en terceros que no participan directamente en las protestas ni en las decisiones que originan los cierres, entre ellos comerciantes y empresas que dependen del traslado de mercancías y de la movilidad de sus clientes.
Comercios absorben consecuencias de los cierres
Reyes Muñoz señaló que cuantificar las pérdidas permitiría dimensionar el impacto económico y contar con elementos para exponer ante las autoridades la importancia de atender las demandas que originan las manifestaciones, así como de buscar alternativas que reduzcan las afectaciones a la actividad productiva.
El analis que plantea la CANACO SERVYTUR buscaría establecer cuánto representan las interrupciones viales para el sector comercial. Sin embargo, todavía no se cuenta con una estimación específica sobre las pérdidas acumuladas por bloqueos y cierres en el Valle de Toluca, ni con una metodología o periodo de análisis definidos públicamente.

Transporte de mercancías, otro factor de impacto
Por separado, el Consejo de Cámaras y Asociaciones Empresariales del Estado de México (CONCAEM) ha señalado previamente que un vehículo de transporte comercial detenido durante un día puede representar pérdidas de hasta 200 mil pesos. Esta estimación se refiere al impacto reportado para una unidad y no constituye un cálculo de las pérdidas totales generadas por cada bloqueo.
La dependencia del transporte terrestre también amplía el alcance potencial de las interrupciones. De acuerdo con el dato referido en el sector empresarial, más de 80% de las mercancías movilizadas en el país se transportan por carretera.
Las afectaciones pueden extenderse más allá del tiempo que permanece cerrada una vialidad, debido a retrasos en las entregas y alteraciones en la operación comercial.