En Valle de Bravo, y en buena parte del sur del Estado de México, la extorsión dejó de ser noticia para volverse rutina. Así lo describen los habitantes de la región: una práctica tan extendida que ya es parte de la vida diaria.
LO QUE MUESTRAN LAS CIFRAS
Las cifras oficiales ayudan a dimensionar el problema, aunque se quedan cortas. Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, al 30 de junio de 2026 el Estado de México acumulaba 845 carpetas de investigación por extorsión en el primer semestre, cifra que, sumada a las 865 de la Ciudad de México, equivale al 32.08% de las 5 mil 331 investigaciones iniciadas en todo el país. Son datos de toda la entidad, no solo del sur, y no existe un corte público confiable solo para esa región.
El problema es que casi nada llega a una carpeta. Coparmex, con datos del INEGI, recuerda que la cifra oculta de este delito es de 97%, es decir, solo 3 de cada 100 casos se reportan. A nivel nacional, entre enero y marzo de 2026 la extorsión bajó apenas 3.73% frente al año anterior, pero fue el segundo registro más alto de los últimos 11 años, con un promedio de 32.4 víctimas por día.
Los casos judicializados en Valle de Bravo muestran lo sofisticado del esquema. Tras la Operación Liberación, seis personas fueron vinculadas a proceso por extorsión agravada y secuestro exprés, entre ellas un presunto dirigente de madererías acusado de exigir 100 mil pesos a un comerciante, imponerle una cuota mensual condicionada a sus ventas y obligarlo a comprarle solo a él. Las autoridades también documentaron que una lista de precios fijaba zonas de reparto en Valle de Bravo con ganancias de hasta 400% sobre el valor real. Y el caso incluyó a una regidora y un empresario, lo que apunta a que el problema también toca estructuras locales.

En 2026 las detenciones continuaron. En abril, una mujer que se ostentaba como integrante de La Familia Michoacana fue detenida por amenazar con armas a cuatro personas en Avándaro para exigirles escrituras y dinero. En mayo, otro hombre fue detenido en Valle de Bravo por extorsión bajo la modalidad "gota a gota".