Contar con un empleo formal ya no garantiza la posibilidad de adquirir una vivienda.
En el Estado de México, miles de trabajadores enfrentan un panorama en el que los créditos hipotecarios resultan insuficientes frente al costo de las casas disponibles, mientras que la oferta de vivienda económica se concentra cada vez más lejos de las zonas de empleo y servicios.
Aunque existen programas de financiamiento y créditos hipotecarios, adquirir una vivienda propia continúa siendo un desafío para miles de familias mexiquenses.
En el Estado de México, de los 2.1 millones de derechohabientes afiliados al Infonavit, alrededor de un millón ya cuentan con la precalificación necesaria para solicitar un crédito hipotecario. Sin embargo, la escasa oferta de vivienda económica limita las posibilidades de concretar la compra, especialmente para trabajadores con ingresos bajos y medios. Al cierre de 2024, cerca de 224 mil mexiquenses mantenían un crédito vigente y, entre agosto de 2022 y agosto de 2024, se otorgaron más de 49 mil financiamientos para la adquisición de vivienda, lo que evidencia una demanda constante de vivienda formal que supera la disponibilidad de opciones accesibles en la
Crédito Infonavit
Actualmente, para acceder a un crédito del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), los empleados deben cumplir con requisitos como mantener una relación laboral formal vigente, reunir la puntuación necesaria en su precalificación, contar con ahorro en la subcuenta de vivienda y demostrar capacidad de pago. Aunque las condiciones han sido flexibilizadas en los últimos años, el principal obstáculo sigue siendo que el monto autorizado resulta insuficiente frente al precio de las viviendas disponibles en zonas urbanas del Estado de México.

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Vivienda económica, cada vez más lejos de los centros urbanos
De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), la entidad requiere la construcción de alrededor de 110 mil viviendas al año para atender la demanda de la población; sin embargo, actualmente sólo se edifican entre 20 mil y 30 mil unidades anuales, lo que ha generado un rezago en la oferta habitacional, especialmente en los segmentos de menor costo.
Ante esta situación, el gobierno federal puso en marcha durante 2025 el Programa de Vivienda para el Bienestar, que contempla la construcción de nuevas viviendas y acciones de mejoramiento habitacional en municipios del oriente mexiquense como Chalco, Chicoloapan, Chimalhuacán, Ecatepec, Ixtapaluca, La Paz, Nezahualcóyotl, Texcoco, Tlalnepantla y Valle de Chalco.
No obstante, el desafío no radica únicamente en aumentar la construcción de viviendas, sino en garantizar que éstas cuenten con acceso a servicios básicos y se encuentren cerca de fuentes de empleo, escuelas y sistemas de transporte, condiciones indispensables para mejorar la calidad de vida de las familias.