Ante el deterioro ambiental que enfrenta el Río Lerma, la Secretaría del Agua del Estado de México presentó tres proyectos basados en la naturaleza como una alternativa para su rescate, apostando por soluciones sostenibles frente a los esquemas tradicionales de saneamiento.
Estas propuestas buscan atender problemas estructurales como la contaminación por descargas industriales y domésticas, la acumulación de residuos sólidos y el crecimiento urbano desordenado que ha invadido zonas naturales del afluente. A diferencia de las plantas de tratamiento convencionales, los proyectos priorizan la implementación de humedales artificiales, corredores hidráulicos y sistemas naturales de filtración.
De acuerdo con autoridades estatales, estos modelos permitirían mejorar la calidad del agua mediante procesos ecológicos, además de recuperar espacios ambientales clave y fortalecer la biodiversidad en la región. Un ejemplo de ello es la recuperación de zonas como las Ciénegas del Lerma, consideradas fundamentales para el equilibrio ecológico del Valle de Toluca.

Otro de los beneficios señalados es la reducción de costos de operación y mantenimiento, un problema recurrente en las plantas tratadoras que, en muchos casos, dejan de funcionar por falta de recursos o supervisión. Las soluciones basadas en la naturaleza, en cambio, requieren menor inversión a largo plazo y ofrecen mayor resiliencia ante el crecimiento urbano.
Sin embargo, especialistas advierten que estos proyectos deberán complementarse con una estrategia integral que incluya el control de descargas clandestinas, mayor vigilancia ambiental y participación ciudadana.
El rescate del Río Lerma sigue siendo un reto urgente. Aunque estas iniciativas representan un avance hacia un modelo más sostenible, su éxito dependerá de la correcta implementación y del compromiso de autoridades, industrias y sociedad para frenar el deterioro de uno de los ríos más importantes del país.