Perros de vida libre, especies invasoras y plagas forestales presionan los ecosistemas del Valle de Toluca.
La biodiversidad del Estado de México enfrenta amenazas que avanzan de manera silenciosa. En el Nevado de Toluca, los perros de vida libre ya han sido identificados como depredadores de fauna silvestre, mientras que especies invasoras y plagas forestales deterioran ecosistemas y áreas verdes.
Una investigación publicada en la Revista Mexicana de Biodiversidad analizó 130 muestras de materia fecal de perros en el Nevado de Toluca y encontró mamíferos silvestres en 62.3 por ciento de ellas. Los investigadores identificaron ocho especies de roedores, una musaraña y dos especies de zorrillos entre sus presas; algunas son endémicas de México y cuentan con algún estatus de protección.

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Especies invasoras, otra amenaza para la biodiversidad
De acuerdo con CONABIO, en México existen cerca de 2 mil especies exóticas registradas y alrededor de 500 son consideradas invasoras, debido a los daños ecológicos, económicos y sociales que provocan. Una vez establecidas, su control o erradicación puede resultar complejo y costoso.
En el Estado de México, estas presiones se suman al deterioro del arbolado. En julio de 2026, el Ayuntamiento de Toluca reportó que, de aproximadamente mil 920 árboles de Paseo Colón, 13 presentaban plaga de descortezador, 11 estaban muertos en pie y 22 tenían inclinación severa; en total, 46 ejemplares fueron considerados críticos.
El diagnóstico también identificó compactación del suelo, falta de espacio para raíces, contaminación y estrés hídrico como factores que debilitan los árboles. Además, en agosto de 2025, Toluca informó que su Atlas Digital de Arbolado Urbano había censado más de 5 mil 400 árboles, incluidos ejemplares afectados por plagas y enfermedades.
El deterioro no responde a una sola causa, fauna introducida, especies invasoras, plagas, estrés hídrico y presión urbana se combinan y aumentan el riesgo para los ecosistemas del Valle de Toluca.