La falta de seguridad social mantiene a millones de trabajadores en México expuestos a gastos médicos que pueden comprometer la economía de sus familias. Quienes laboran en la informalidad, sin afiliación vinculada a un empleo formal, pueden enfrentar dificultades para recibir atención médica, cubrir medicamentos y compensar la pérdida de ingresos cuando una enfermedad o accidente les impide trabajar.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el Estado de México 4 millones 477 mil 739 personas representando el 55.3 por ciento trabajaban en el sector informal, mientras que 3 millones 624 mil 536 es decir el 44.7 por ciento lo hacían en el formal.
Según los Indicadores Laborales para los Municipios de México (ILMM) del INEGI, 41 de los 125 municipios de la entidad tienen una tasa de informalidad mayor al 70 por ciento. ostentando los indicadores más altos, Temascaltepec tiene el 94.85 por ciento de informalidad, Amatepec 93.19 por ciento y Sultepec 93.53 por ciento.

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Una enfermedad puede convertirse en una crisis económica
La vulnerabilidad no se limita a la falta de consultas médicas. Un accidente puede generar gastos de atención, medicamentos y rehabilitación, además de dejar al trabajador sin ingresos durante los días que no puede laborar.
En el caso de los trabajadores informales, Data México reportó un ingreso promedio mensual nacional de 4 mil 930 pesos durante el primer trimestre de 2026. Con ese ingreso, cubrir la canasta alimentaria urbana, cuyo costo mensual es de 2 mil 590.61 pesos por persona, representa más de la mitad de lo que percibe un trabajador al mes. A esta presión económica se suma el acceso a los servicios de salud, de acuerdo con el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), el gasto público en salud en el Estado de México se estima en 2 mil 055 pesos por persona.
Para quienes viven al día y no cuentan con seguridad social vinculada a su empleo, una enfermedad puede convertirse en un problema que afecta tanto su salud como la estabilidad económica de toda su familia.
Ante esta situación, ampliar las opciones de acceso a servicios médicos y facilitar la incorporación de trabajadores independientes a esquemas de seguridad social permitiría reducir la incertidumbre que enfrentan quienes viven de sus ingresos diarios.