La productividad de los trabajadores enfrenta un doble desafío: las condiciones en que se desarrolla la jornada laboral y el tiempo que deben invertir para llegar a sus centros de trabajo. En el Estado de México, más de la mitad de la población ocupada se encuentra en la informalidad y 4 de cada 10 trabajadores laboran bajo condiciones consideradas críticas.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante el segundo trimestre de 2025 el Estado de México registró 8.2 millones de personas ocupadas. Sin embargo, 53.8% se encontraba en condiciones de informalidad laboral, mientras que la tasa de condiciones críticas de ocupación alcanzó 41.9%, superior al 41.4% registrado durante el mismo periodo de 2024.
A esto se suma la duración de las jornadas. El Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 señala que 27% de los trabajadores mexicanos laboran más de 50 horas semanales, una situación que puede afectar el bienestar y aumentar el desgaste de quienes enfrentan jornadas extensas.

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El traslado también consume tiempo productivo
En el Valle de Toluca, la movilidad representa otra carga para quienes diariamente deben desplazarse hacia zonas industriales y centros de empleo. Datos retomados de información censal de INEGI señalan que en Toluca el tiempo promedio de traslado del hogar al trabajo ronda los 34 minutos, mientras que 10.3% de la población tarda más de una hora en llegar.
El problema continúa siendo relevante en 2026, la Secretaría de Movilidad realizó una Encuesta Origen-Destino en 22 municipios de la Zona Metropolitana de Toluca-Tianguistenco para conocer precisamente los tiempos, costos, destinos y medios utilizados en los desplazamientos cotidianos.
Además, durante 2025 la dependencia recibió 10 mil 90 quejas relacionadas con la prestación del transporte público en el Estado de México, 46.35% más que en 2024; el Valle de Toluca y el sur mexiquense concentraron el mayor descontento.
El impacto no necesariamente se traduce en una pérdida de productividad medible de manera directa, pero sí implica más horas fuera del hogar, mayor desgaste físico y menor tiempo disponible para descanso y recuperación. De hecho, el INEGI reporta que el índice nacional de productividad laboral de la economía con base en horas trabajadas registró una variación de -0.1% en el primer trimestre de 2026.
Así, para las empresas mexiquenses, mejorar la productividad no depende únicamente de exigir más resultados: también pasa por reducir jornadas excesivas, mejorar las condiciones laborales y facilitar traslados más rápidos y eficientes, especialmente en una entidad donde millones de trabajadores se desplazan diariamente para llegar a sus empleos.