Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) del Estado de México enfrentan dificultades para mantenerse en operación durante sus primeros años, principalmente por problemas de liquidez y la falta de protección ante imprevistos. Alrededor de 70 por ciento fracasa durante ese periodo por dificultades financieras, el seguron es crucial de acuerdo con Sergio Carmona, presidente del Consejo Asegurador Mexicano para Agentes y Promotores, capítulo Estado de México.
El representante señaló que la vida promedio de estos negocios en la entidad es de siete a ocho años, pero los primeros tres son los más críticos, debido a que deben generar ingresos suficientes para sostener sus operaciones y enfrentar gastos inesperados sin comprometer su continuidad.
Protección financiera desde el inicio
Carmona explicó que el seguro empresarial representa una herramienta para proteger a los negocios frente a determinados riesgos; sin embargo, incorporarlo a sus presupuestos continúa siendo un reto para las empresas de menor tamaño, que suelen concentrar sus recursos en mantener el flujo de efectivo y consolidar sus actividades.
Indicó que los emprendimientos buscan generar flujos que les permitan operar con estabilidad y crecer, por lo que consideró necesario contemplar el costo de los seguros dentro de su planeación financiera, en lugar de considerarlos un gasto prescindible.
La protección, añadió, puede contribuir a contener los efectos de factores externos que pongan en riesgo la permanencia de una empresa, particularmente cuando todavía no cuenta con suficientes recursos para absorber pérdidas o responder a contingencias.

Gobierno corporativo y continuidad
El presidente del organismo también destacó la importancia de establecer reglas claras y protocolos de gobierno corporativo que proporcionen certeza jurídica a las sociedades, incluso cuando están integradas por dos personas.
Señaló que la contratación de seguros debe entenderse como parte de una estrategia de desarrollo empresarial a largo plazo, orientada no solo a mantener las operaciones, sino también a generar condiciones para el crecimiento y la continuidad del negocio.
En ese sentido, consideró que la prevención financiera y la organización interna son elementos que deben acompañar a los emprendimientos desde sus primeras etapas, cuando las dificultades para mantener la liquidez pueden comprometer su permanencia.