Concepción Rivera Guerrero, madre de la abogada y defensora de derechos humanos Grisell Pérez Rivera, acudió a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) para exigir información sobre el caso de su hija y denunciar presuntas omisiones en las investigaciones. Expresó temor de que el responsable del feminicidio pueda recuperar su libertad, luego de que su defensa promoviera recursos legales, entre ellos una apelación y, según su testimonio, un amparo.
La madre señaló que las autoridades mexiquenses le informaron que no han localizado la carpeta de investigación, situación que incrementó su preocupación por el seguimiento del caso. También cuestionó la falta de claridad entre las instancias del Estado de México e Hidalgo, pues aseguró que ambas se atribuyen mutuamente la responsabilidad de atender distintas diligencias.
Ante esta situación, anunció que se trasladará a Pachuca para exigir respuestas a las autoridades hidalguenses y evitar que la atención del expediente continúe entre dependencias sin que se le informe con precisión sobre los avances.
Denuncia falta de información y coordinación entre fiscalías
Rivera Guerrero relató que en Toluca se realizaron reuniones relacionadas con la desaparición de su hija, pero posteriormente le indicaron que otros aspectos del caso debían ser atendidos en Hidalgo, donde fue localizado el cuerpo de la defensora. Consideró que esta falta de coordinación dificulta el acceso a la justicia y mantiene a la familia sin información suficiente.
También manifestó preocupación por la situación jurídica de Gerardo Esteban N, condenado en octubre de 2024 a 31 años y tres meses de prisión por el feminicidio de Grisell. De acuerdo con la madre, el sentenciado ha promovido recursos legales, pero no ha querido declarar ante las autoridades.
Asimismo, mencionó que durante su reclusión se le ha señalado con tendencias homicidas, situación que también le genera inquietud ante el desarrollo del proceso.

Grisell fue defensora de mujeres y familias de desaparecidos
Grisell Pérez Rivera fundó y dirigió La Cabaña de la Sabiduría, un refugio ubicado en Tlalmanalco donde brindaba asesoría y acompañamiento a mujeres víctimas de violencia y familiares de personas desaparecidas.
Su desaparición fue reportada en marzo de 2021 y motivó llamados de organizaciones civiles y de la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) para que se realizara una búsqueda urgente. Posteriormente, su cuerpo fue localizado en Mixquiahuala, Hidalgo.
La preocupación de su madre se centra ahora en las impugnaciones promovidas por la defensa y en la falta de información sobre el expediente. Hasta el momento, los datos proporcionados no indican que exista una resolución judicial que haya ordenado la liberación del sentenciado.