Solo 4 de cada 10 motociclistas usan casco en diversos municipios del país
En México, el uso del casco entre los motociclistas oscila apenas entre el 40% y el 60%, un nivel crítico de desprotección que varía según el grado de vigilancia y las restricciones de cada estado y municipio. Ante este panorama, Miguel Guzmán Negrete, director general de PISVI Mobility, enfatizó la urgencia de promover este elemento de protección como una medida indispensable para salvar vidas en la vía pública.
Estudios avalados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y agencias internacionales de seguridad vial demuestran que el uso adecuado del casco reduce un 42% el riesgo de muerte en un percance y disminuye hasta en un 69% la probabilidad de sufrir lesiones cerebrales o craneales graves. Sin embargo, Guzmán Negrete advirtió que la efectividad del dispositivo tiene límites si el conductor circula a exceso de velocidad o incumple las normas básicas de tránsito.
Prioridad en la pirámide de movilidad y responsabilidad vial
El titular de PISVI Mobility recordó que en la pirámide de la movilidad los motociclistas se sitúan en los escalones inferiores, por detrás de peatones, ciclistas y usuarios del transporte público. Esta posición implica que, si bien tienen derecho a ocupar un carril completo en la vialidad, asumen también la responsabilidad legal de acatar el reglamento para no poner en riesgo su integridad ni la de terceros.
Supervisión gubernamental y normas de certificación
Para garantizar una protección real, Guzmán Negrete señaló que no cualquier casco es apto: el equipo debe contar obligatoriamente con la acreditación de la Norma Oficial Mexicana (NOM) o con certificaciones internacionales de países como Estados Unidos, Alemania o Japón, las cuales evalúan la resistencia del material mediante pruebas de impacto.

Por último, el directivo sostuvo que la concientización ciudadana debe acompañarse de un papel más activo de las autoridades gubernamentales. Propuso replicar esquemas internacionales donde la supervisión es permanente y la falta de casco se sanciona de inmediato con el resguardo de la motocicleta, impidiendo la circulación de unidades que no cumplan con los estándares de seguridad establecidos.