El crecimiento de la vivienda vertical en el Valle de Toluca está relacionado con la movilidad de personas que residen en la región y trabajan en la Ciudad de México, señaló Dante León Ortega, especialista en economía de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx). Esta dinámica ha contribuido a la demanda de departamentos para quienes buscan una alternativa habitacional vinculada con sus actividades laborales.
El especialista consideró que las oportunidades económicas y otros factores de competitividad del Estado de México favorecen el desplazamiento de población hacia la región. Sin embargo, advirtió que corresponde a la iniciativa privada realizar los estudios necesarios para garantizar que los nuevos desarrollos no rebasen la capacidad de los servicios disponibles.
Renta y movilidad, factores de la demanda
Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) permiten dimensionar algunos factores relacionados con el acceso a la vivienda. La Encuesta Nacional de Vivienda (ENVI) 2020 reportó que la proporción de viviendas particulares habitadas rentadas en el país pasó de 15.2 por ciento en 2014 a 16.4 por ciento en 2020. En contraste, las viviendas propias pagadas disminuyeron de 61.4 a 57.1 por ciento.
El mismo levantamiento contabilizó 5.8 millones de viviendas rentadas. Entre los motivos para alquilar, 51.4 por ciento de los hogares mencionó la falta de acceso a crédito o de recursos suficientes para comprar una propiedad; 22 por ciento señaló la facilidad para cambiar de residencia y 9.7 por ciento indicó que la renta era más económica que una hipoteca.
Aunque estos datos corresponden al ámbito nacional y a 2020, permiten identificar factores económicos y de movilidad relacionados con el alquiler, sin establecer por sí solos la situación actual del mercado en Toluca.

Migración laboral plantea retos urbanos
En el Estado de México, información del Consejo Estatal de Población (COESPO), basada en el Censo de Población y Vivienda 2020, identificó a 433 mil 992 personas de cinco años o más que en 2015 residían en otra entidad y para 2020 vivían en territorio mexiquense. De ese flujo migratorio interestatal, 54.26 por ciento procedía de la Ciudad de México.
Entre las causas registradas estuvieron una oferta o cambio de trabajo, con 11.78 por ciento, y la búsqueda de empleo, con 11.42 por ciento.