La transición hacia los pagos digitales representa un reto para los comercios del Estado de México, especialmente para aquellos ubicados en comunidades alejadas y zonas periféricas donde el efectivo continúa como principal medio de pago. La nueva Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos busca ampliar el uso de estas herramientas, pero su implementación plantea dificultades para los negocios con menor acceso a servicios financieros y procesos de formalización.
El Senado de la República aprobó la legislación el martes 20 de octubre de 2026 y la turnó al Ejecutivo federal para su promulgación. La norma no elimina de manera inmediata y generalizada el dinero en efectivo; sin embargo, faculta a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para determinar los sectores y actividades en los que podrán establecerse pagos exclusivamente digitales, bajo condiciones y plazos específicos de transición.
Formalización, uno de los principales obstáculos
Serena Ríos, empresaria de la zona de Colón, en Toluca, señaló que la adaptación dependerá de las condiciones de cada establecimiento y de las herramientas disponibles para incorporar nuevas modalidades de cobro.
Consideró que los trámites para operar formalmente representan una dificultad para quienes buscan incorporarse al sistema financiero sin dejar de realizar su actividad económica. Indicó que la carga administrativa puede complicar el proceso, particularmente para pequeños negocios que todavía trabajan al margen de la formalidad.
La empresaria también advirtió que el uso de efectivo varía según el giro comercial y la ubicación. Mientras en algunas zonas urbanas es cada vez más común pagar con tarjetas y otros medios electrónicos, en comunidades alejadas y áreas periféricas de la zona metropolitana persisten establecimientos que dependen principalmente del dinero en efectivo.
Por ello, consideró que la transición deberá tomar en cuenta las diferencias entre los mercados y las condiciones de cada comercio, para evitar que los negocios con menos herramientas enfrenten mayores dificultades para continuar operando.

Capacitación y herramientas digitales
Ríos señaló que la digitalización también puede representar una oportunidad para los establecimientos, siempre que cuenten con orientación y conozcan las alternativas disponibles para incorporar estos sistemas a sus operaciones.
Mencionó que existen empresas que ofrecen capacitación y asesoría para desarrollar estrategias comerciales, además de herramientas tecnológicas, incluida la inteligencia artificial, que pueden apoyar a los negocios durante el proceso de adaptación.
La empresaria consideró que la transición es posible si los comerciantes reciben información suficiente y aprovechan las opciones disponibles para modernizar sus actividades. No obstante, sostuvo que la implementación deberá considerar a los establecimientos que todavía dependen del efectivo.
El desafío para el comercio mexiquense será adaptarse a los nuevos mecanismos de pago sin dejar fuera a los negocios que enfrentan mayores barreras administrativas, financieras o tecnológicas.