Panaderías frenan producción de pan de muerto
Economía

Panaderías frenan producción de pan de muerto


Desde el 2 de noviembre, las panaderías de Toluca comienzan a dejar de elaborar la hojaldra o pan de muerto ante una caída de hasta 90 por ciento en la demanda.  El cambio de temporada obliga a los establecimientos a detener la producción, rematar las piezas restantes y tratar de recuperar parte de la inversión realizada en harina, azúcar, huevo y otros insumos.


En el centro de Santa Ana Tlapaltitlán, Daniel, panadero de la zona, señaló que después de esta fecha disminuye considerablemente el número de clientes que buscan el producto de temporada. De cada diez personas que ingresan a comprar, aproximadamente una pregunta todavía por pan de muerto, mientras que el resto vuelve a consumir bolillo, pan dulce y otras variedades habituales.


La reducción de la demanda modifica la dinámica de trabajo de los establecimientos, que durante octubre incrementan su producción para atender las compras relacionadas con las ofrendas, reuniones familiares y visitas a los panteones. Una vez concluida la fecha principal de la celebración, mantener el mismo volumen de elaboración puede provocar que una parte de la mercancía no se venda.


Rematan las piezas para recuperar parte de la inversión


Entre el 2 y el 3 de noviembre, algunos negocios comienzan a ofrecer descuentos para desplazar las piezas que permanecen en exhibición. Las rebajas pueden alcanzar 50 por ciento, con precios que van de seis a 20 pesos, dependiendo del tamaño del producto.


La estrategia busca recuperar parte del dinero destinado a los ingredientes y evitar que el pan permanezca varios días sin venderse. Conforme avanza la semana, los establecimientos pueden reducir todavía más los precios de las piezas restantes.


El panadero también identificó una disminución aproximada de 20 por ciento en las ventas de este año respecto a 2025. Este comportamiento representa un ajuste para los pequeños negocios, que durante la temporada adquieren mayores cantidades de insumos y, en algunos casos, contratan personal adicional para responder al incremento de pedidos.


Cuando las ventas no alcanzan las expectativas, los costos de producción y la mercancía que no logra comercializarse reducen la recuperación de la inversión realizada para esta temporada.




Velaciones generan un último repunte en las ventas


Aunque la demanda comienza a disminuir después del 2 de noviembre, las actividades en los panteones todavía representan una oportunidad para las panaderías durante la noche previa. De acuerdo con la experiencia del establecimiento de Santa Ana Tlapaltitlán, las ventas pueden aumentar hasta 50 por ciento durante la noche del 1 de noviembre, cuando las familias acuden a las velaciones para acompañar las tumbas de sus seres queridos.


Este repunte concentra parte de las últimas compras de pan de muerto, antes de que los consumidores retomen sus hábitos habituales de consumo. Para los establecimientos, la noche de las velaciones representa uno de los momentos de mayor movimiento al cierre de la temporada.




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