Los bosques y parques urbanos del Valle de Toluca enfrentan una presión que va más allá de la pérdida de árboles. Plagas forestales, estrés ambiental, basura y crecimiento urbano están deteriorando espacios como el Nevado de Toluca, Alameda 2000 y el Parque Matlazincas.
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Plagas, estrés hídrico, basura y crecimiento urbano amenazan el arbolado del Valle de Toluca.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional Forestal, durante 2025 el Estado de México registró 4 mil 611 hectáreas afectadas por plagas forestales notificadas para saneamiento.
El técnico arborista Fermín Molina López advierte que las plagas también están presentes en los parques urbanos de Toluca. Durante sus recorridos ha identificado insectos masticadores, succionadores, minadores, defoliadores y perforadores, entre ellos el escarabajo o gusano descortezador, considerado una de las amenazas más agresivas para especies como pinos y cedros. Estos insectos pueden perforar la corteza y abrir galerías en troncos y ramas, afectando los tejidos por donde circulan el agua y los nutrientes; un proceso que, si no se atiende oportunamente, puede debilitar al árbol hasta provocar su muerte.
Uno de los puntos que más preocupa al especialista es el Parque Matlazincas, también conocido como El Calvario, donde estimó que más del 40 por ciento de los cedros presentan afectaciones por gusano descortezador. Esta cifra corresponde a una valoración realizada a partir de sus recorridos y no a un censo oficial. La importancia del parque también radica en su diversidad: de las 67 especies de árboles identificadas en Toluca, distribuidas entre camellones, jardines, parques y otros espacios públicos, alrededor del 45 por ciento puede encontrarse en Matlazincas, por lo que la pérdida de ejemplares representa también una afectación a la diversidad del arbolado urbano.
El problema se suma al estrés que enfrentan los árboles por falta de mantenimiento y disponibilidad de agua. Aunque las autoridades han impulsado jornadas de reforestación, los números muestran que plantar nuevos ejemplares no necesariamente resuelve el problema sanitario.

En 2025, el Ayuntamiento de Toluca reportó 112 mil 285 árboles plantados, de ellos más de 57 mil en el Nevado y más de 22 mil en Alameda 2000. Para 2026, el municipio estableció una meta de 126 mil árboles y plantas, posteriormente informó haber superado los 135 mil ejemplares plantados.
Sin embargo, el propio municipio reportó en 2026 que su Atlas Digital de Arbolado Urbano había identificado 54 mil árboles, de los cuales 20 por ciento fueron considerados enfermos o en riesgo de perderse.A esto se suma el deterioro de los espacios. En 2025 fueron retiradas cerca de ocho toneladas de residuos de un tiradero clandestino localizado en el Parque Matlazincas. En Alameda 2000 también se han documentado basura, árboles derribados, cuerpos de agua deteriorados y falta de vigilancia.
Mientras la mancha urbana continúa creciendo, especialistas advierten que la conservación no puede limitarse a reforestar. El reto está en detectar las plagas a tiempo, contar con personal capacitado, realizar recorridos durante todo el año y dar mantenimiento permanente al arbolado.
Porque recuperar un bosque puede tomar décadas, pero perder un árbol comienza mucho antes de que sea evidente para quienes caminan entre ellos.