El bloqueo frente a la Clínica 220 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Toluca, cumplió una semana este viernes, mientras trabajadores inconformes mantienen sus protestas tras el rechazo al incremento salarial de 2.9 por ciento y exigen la destitución de Rafael Olivos Hernández, dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), además de garantías para el abasto de medicamentos e insumos.
Los manifestantes señalaron que mantendrán el plantón incluso si las negociaciones derivan en un aumento salarial mayor. Indicaron que se les ha mencionado la posibilidad de alcanzar un incremento de hasta 10 por ciento, aunque hasta el momento no lo presentan como un acuerdo confirmado. La dirigencia sindical informó que, tras el resultado negativo de la consulta del 14 de octubre, solicitará retomar la mesa de negociación con el IMSS para revisar la propuesta.
Rechazo salarial abre una nueva negociación
La propuesta sometida a consulta formaba parte de un incremento integral de 6.8 por ciento, compuesto por 2.9 por ciento directo al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones. El acuerdo había sido aprobado previamente en el Congreso Nacional Ordinario del sindicato, pero la mayoría de quienes participaron en la consulta decidió no respaldarlo.
Los trabajadores inconformes señalaron que, desde su perspectiva, la definición de una nueva propuesta debe discutirse mediante un congreso extraordinario y no únicamente a través de una mesa bilateral entre la representación sindical y las autoridades del Instituto.
Indicaron que ya integraron su pliego petitorio y definieron a sus representantes, por lo que están a la espera de que se convoque al congreso extraordinario. Entre sus demandas también contemplan la realización de votaciones extraordinarias para elegir la dirigencia sindical.

Plantón mantiene presión por insumos y mantenimiento
Además de la inconformidad salarial, los trabajadores señalaron que la permanencia del bloqueo responde a las condiciones en que opera la unidad médica, particularmente por la falta de medicamentos e insumos y las necesidades de mantenimiento en las instalaciones.
De acuerdo con los manifestantes, desde que comenzó el plantón han observado mejoras en el abasto de medicamentos y materiales, así como trabajos de mantenimiento en la Clínica 220. Por ello, consideran que retirar la protesta sin obtener compromisos sería insuficiente para atender sus demandas.
El conflicto local forma parte de una inconformidad más amplia entre trabajadores del Seguro Social por la propuesta salarial y la representación sindical. Mientras se busca reabrir la negociación, los inconformes en Toluca mantienen como condiciones para continuar el diálogo la revisión de sus demandas laborales, cambios en la dirigencia y garantías para mejorar las condiciones de atención en la unidad médica.