El acopio de residuos plásticos representa solo una parte del proceso de aprovechamiento de materiales, debido a que una proporción del plástico recolectado no logra reincorporarse a nuevas cadenas productivas, señaló Lucero Salazar Suárez, presidenta de la asociación Todos Somos Ecomunidad. Explicó que las jornadas mensuales de acopio y trueque que realiza la organización buscan mostrar a la población que la economía circular no se limita a separar y entregar residuos, sino que requiere que estos materiales tengan un destino que permita su recuperación y reutilización.
Bajo este esquema, consideró necesario diferenciar las campañas de recolección de los procesos que efectivamente permiten que un residuo vuelva a ser utilizado, ya que el acopio por sí mismo no determina cuál será su destino posterior.
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Plástico enfrenta límites para volver a producir
Salazar Suárez señaló que menos de 30% del plástico que puede ser acopiado vuelve a utilizarse dentro de un proceso productivo, por lo que una parte del material recolectado no completa el ciclo de recuperación.
Indicó que esta situación también está relacionada con la percepción de que separar y entregar los residuos garantiza automáticamente su reciclaje, cuando existen condiciones técnicas y productivas que determinan qué materiales pueden ser aprovechados nuevamente.
Planteó que las estrategias de manejo de residuos deben considerar tanto la recuperación de materiales como la reducción de los productos desechables desde el momento de consumo. Añadió que los consumidores forman parte de este proceso debido a que la cantidad de residuos generados depende de los productos que adquieren, sus características y la frecuencia con la que son utilizados.

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Aceite usado requiere seguimiento de su destino
Entre los materiales que la organización recibe durante sus jornadas también se encuentra el aceite utilizado para cocinar, cuyo manejo requiere seguimiento para conocer el destino que tiene después de ser recolectado. Señaló que existe el riesgo de que este residuo sea adquirido y posteriormente enviado a establecimientos o procesos que no cumplan con las condiciones necesarias para su tratamiento, por lo que consideró necesario fortalecer la trazabilidad.
La representante explicó que conocer el recorrido de los residuos permitiría identificar si realmente son sometidos a procesos de aprovechamiento y evitar que materiales recolectados terminen en usos distintos a los previstos. Por ello, planteó que las acciones de economía circular deben contemplar el consumo, la separación, el acopio, el tratamiento y la reincorporación de los materiales a procesos productivos.