En el marco del Día Nacional del Maíz, que se conmemora cada 29 de septiembre, productores del Estado de México plantearon la necesidad de mejorar el precio por tonelada para mantener la rentabilidad, ante los gastos de preparación de tierra, insumos y labores hasta la cosecha.
En la entidad se cultivaron alrededor de 489 mil hectáreas de maíz. El cultivo se mantiene entre las principales actividades agrícolas en comunidades mexiquenses.
Costo de producción presiona al campo
Juan Castelán Gutiérrez, productor de Santa María Zolotepec, señaló que el pago ronda los 7 mil 200 pesos por tonelada, mientras que, desde su perspectiva, un precio cercano a 8 mil 500 pesos permitiría mejorar la rentabilidad. Consideró que un valor de 10 pesos por kilogramo generaría mayores incentivos para continuar con la siembra.
El productor explicó que los costos varían de acuerdo con el tipo de cultivo y el nivel de inversión. Para pequeños productores pueden ubicarse entre 15 mil y 18 mil pesos por unidad de superficie, mientras que con maíces de alto rendimiento pueden alcanzar entre 30 mil y 35 mil pesos.

Conservar maíces criollos depende de la rentabilidad
Además del precio, planteó la necesidad de elevar los volúmenes de producción y conservar las variedades nativas mediante la selección de semillas para los siguientes ciclos. Estimó que alrededor de 70 por ciento de las 500 mil hectáreas que considera destinadas al maíz en la entidad corresponde a variedades criollas.
La conservación de estas semillas implica que los productores seleccionen las mejores plantas y mazorcas para utilizarlas en las siguientes temporadas de siembra, una práctica que, de acuerdo con el productor, ha disminuido.
Castelán Gutiérrez señaló que recuperar estas prácticas requiere condiciones económicas que permitan a las familias continuar con la actividad agrícola y mantener la superficie sembrada, particularmente ante los costos que implica producir maíz.