La secretaria de Salud del Estado de México, Celina Castañeda de la Lanza, descartó que exista una crisis en el sector salud de la entidad, aunque reconoció que algunos hospitales enfrentan problemas operativos relacionados con la demanda de servicios, equipos descompuestos y cambios de proveedores. Aseguró que se trabaja en una reingeniería para reducir tiempos de espera y mejorar la atención a los pacientes.
La funcionaria señaló que la administración de los hospitales corresponde al IMSS-Bienestar, por el proceso de federalización del sistema de salud, mientras que el Gobierno estatal mantiene responsabilidades en materia de prevención.
"Yo diría que no hay crisis, hay algunos imponderables que tenemos que ir solucionando con el trabajo diario", afirmó Castañeda de la Lanza.
La secretaria explicó que la reingeniería busca disminuir los costos y el tiempo que las personas destinan para recibir atención médica, además de garantizar servicios de calidad, con oportunidad y respeto a los derechos de los pacientes.
También indicó que el modelo contempla el principio de cero rechazo y la eliminación de cuotas de recuperación. Sin embargo, reconoció que, como parte de los cambios administrativos, todavía se afinan algunos procesos.
Equipos médicos y Hemodiálisis entre los pendientes
Sobre las inconformidades de pacientes que requieren hemodiálisis, Castañeda de la Lanza reconoció que existe una alta demanda y que algunos hospitales tienen dificultades para cubrir todos los turnos.
Donde los horarios nocturnos o de madrugada representan complicaciones para algunos pacientes, principalmente por los traslados, la necesidad de contar con acompañantes y los gastos que implica acudir a las unidades médicas, por ello buscan alternativas para atender y resolver las deficiencias relacionadas con equipo especializado.
En cuanto al abasto de medicamentos e insumos, aseguró que existe disponibilidad suficiente y atribuyó el suministro a las rutas de la salud y a los mecanismos de distribución impulsados por el Gobierno federal.
Respecto al equipamiento hospitalario, explicó que los cambios de proveedores y la sustitución de aparatos que dejaron de ser funcionales han provocado interrupciones temporales en algunos servicios. Como ejemplo, mencionó la instalación de un tomógrafo en el Centro Médico Adolfo López Mateos, en Toluca, que calificó como uno de los equipos más modernos.
