Toluca arrastra un rezago de más de cuatro décadas en parte de su infraestructura semafórica, con equipos cuya tecnología corresponde a las décadas de 1980 y 1990, lo que ha comenzado a afectar su operatividad.
De acuerdo con Gildardo Martínez Muñoz, investigador de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma del Estado de México, señaló que la antigüedad de estos sistemas es uno de los factores que explican los problemas que actualmente enfrentan algunas intersecciones de la ciudad.
De acuerdo con el especialista, el Ayuntamiento de Toluca tiene bajo su responsabilidad 269 intersecciones: 162 están centralizadas y 107 funcionan de manera aislada con tiempos fijos. Además, existen otras 65 intersecciones que corresponden al Gobierno del Estado de México.
A la antigüedad de los equipos se suman problemas de mantenimiento, disponibilidad de refacciones y una insuficiencia presupuestaria para atender las necesidades de la infraestructura.
Crecimiento de Toluca rebasa capacidad de los sistemas
La urbanización ha provocado que exista un mayor número vehícular en intersecciones que fueron diseñadas para condiciones distintas, por lo que es necesario ampliar la cantidad de cruces centralizados y utilizar tecnología que permita conocer las condiciones del tránsito y modificar la operación de los semáforos.
Estos sistemas requieren detectores, mecanismos para transmitir información y componentes de software y hardware que permitan gestionar las intersecciones de acuerdo con el comportamiento del tránsito.
Una falla puede afectar varias intersecciones
Martínez Muñoz señaló que ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey han desarrollado sistemas de semaforización centralizada para atender intersecciones con altos volúmenes de tránsito.
"Si falla un semáforo se conflictúa la intersección, entonces eso genera más retrasos y obviamente más congestionamientos, más consumo de combustible y desde luego inseguridad para todos los usuarios", explicó.
Para Toluca, planteó ampliar gradualmente la cobertura de estos sistemas, principalmente en los cruces de mayor demanda. En intersecciones con menor conflictividad, explicó, pueden utilizarse semáforos de tiempo fijo y tecnologías menos complejas.
