?El Plan Oriente del Estado de México contempla una inversión de 11 mil 800 millones de pesos para mejorar la movilidad y el transporte público de más de 10 millones de personas; sin embargo, los retos de seguridad también colocan bajo la lupa la operación de unidades irregulares, como mototaxis y vehículos de rutas pirata, que pueden ser utilizadas como fachada para la comisión de delitos de alto impacto.

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Transporte irregular y extorsiones, entre los retos de seguridad en el oriente del Edomex
La estrategia impulsada por los gobiernos federal y estatal busca fortalecer la movilidad en los municipios de la región oriente mediante una inversión distribuida en tres rubros: 2 mil 900 millones de pesos para transporte público, 5 mil 900 millones para proyectos de movilidad y 3 mil millones para la construcción de senderos seguros.
En este contexto, uno de los desafíos es combatir el uso de unidades que operan fuera de la regulación y que pueden facilitar actividades delictivas, entre ellas redes de extorsión, así como otros ilícitos relacionados con la movilidad de personas y mercancías. La operación de estos vehículos también representa un reto para las autoridades encargadas de verificar que el servicio se preste bajo condiciones legales y de seguridad.
De acuerdo con las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de enero a agosto de 2026 se reportaron 305 robos al transporte público individual y 2 mil 319 al colectivo. De estos últimos, mil 876 fueron cometidos con violencia y 443 sin violencia.
Ante este panorama, los operativos conjuntos de la Secretaría de Movilidad y la Policía Estatal buscan detectar unidades que operan fuera de la normativa y verificar su documentación. Sin embargo, la circulación de transporte irregular también genera preocupación por su posible utilización para cometer delitos, entre ellos la extorsión, por lo que resulta fundamental reforzar la vigilancia e identificar a los responsables.
Entre enero y abril de 2026 se iniciaron 561 carpetas de investigación por extorsión en el Estado de México, de las cuales 165 correspondieron a casos presenciales y el resto a otras modalidades, principalmente llamadas telefónicas.
Durante el mismo periodo se reportaron cinco secuestros extorsivos en la entidad.