Durante las vacaciones escolares, los hábitos de uso de dispositivos electrónicos en los niños y adolescentes suelen cambiar de manera significativa. Según la Asociación Mexicana de Pediatría (AMP), el tiempo frente a pantallas puede incrementarse hasta un 60 por ciento, superando ampliamente las recomendaciones de los especialistas.
Muchos menores llegan a pasar entre 4 y 8 horas diarias frente a dispositivos electrónicos, lo que excede las dos horas máximas recomendadas para mantener un desarrollo saludable de la visión, el sueño y la actividad física.
Además, un 91 por ciento de los menores de entre 11 y 18 años tiene acceso a alguna red social, lo que aumenta la exposición a contenidos digitales durante el periodo vacacional y plantea retos importantes en cuanto a supervisión y educación digital.