El Centro de Justicia Municipal (CJM) dio a conocer el protocolo de actuación que se aplica en Torreón tras un accidente vial, desde el reporte a través del número de emergencias 911 y la intervención de los cuerpos de auxilio, hasta la elaboración del peritaje y la determinación de responsabilidades. El procedimiento contempla la atención a las personas involucradas, la recopilación de evidencias y, dependiendo de la gravedad del percance, la posible intervención del Ministerio Público.
Carlos de Lara McGrath, titular del Centro de Justicia Municipal, explicó que ante cualquier accidente de tránsito los conductores deben solicitar apoyo a través del 911. Una vez recibido el reporte, se activa la intervención de las corporaciones de emergencia para brindar atención prehospitalaria a los afectados y, cuando sea necesario, realizar su traslado a una institución de salud.

Peritos recaban evidencias para determinar responsabilidades
Como parte del procedimiento, Peritos en Tránsito Terrestre acuden al lugar del accidente para documentar las condiciones en que ocurrió el percance. Entre sus funciones se encuentran elaborar un reporte técnico, tomar fotografías, identificar los vehículos involucrados y registrar los datos de los conductores.
Una vez concluida esta intervención, los participantes son trasladados al Centro de Justicia Municipal, donde interviene un juez conciliador para determinar las responsabilidades correspondientes, siempre que el caso no haya sido turnado al Ministerio Público.
Esta instancia puede intervenir en los accidentes que no presentan circunstancias que obliguen a iniciar una investigación ministerial. Sin embargo, existen situaciones en las que el procedimiento debe pasar a las autoridades de procuración de justicia.
¿Cuándo interviene el Ministerio Público en un accidente vial?
De acuerdo con el protocolo del Centro de Justicia Municipal, los accidentes se remiten al Ministerio Público cuando existen personas lesionadas o fallecidas, daños materiales severos a la infraestructura urbana o a bienes de terceros, así como cuando se comprueba que alguno de los conductores manejaba bajo los efectos del alcohol o en estado de intoxicación.
La canalización de estos casos permite que las autoridades competentes realicen las investigaciones correspondientes y determinen las posibles responsabilidades conforme a la legislación aplicable.
Además de informar sobre el procedimiento, el Centro de Justicia Municipal exhortó a los automovilistas a contar con un seguro vehicular que incluya, al menos, cobertura por daños a terceros, prestación que señaló como una obligación para los conductores.
La dependencia también llamó a respetar los límites de velocidad, atender las disposiciones de tránsito y conducir con precaución para reducir los riesgos de accidentes en las calles y avenidas de la ciudad.
El protocolo busca establecer una ruta de atención para los percances viales, facilitar la intervención de las corporaciones de emergencia y definir qué autoridad debe conocer cada caso, de acuerdo con las características y consecuencias del accidente.