El Centro de Integración Juvenil (CIJ) de Torreón registró 400 nuevos usuarios de enero a septiembre de este año, de los cuales aproximadamente la mitad son menores de 19 años. Al considerar a familiares y pacientes de reingreso, la institución contabiliza cerca de 700 personas atendidas, de acuerdo con información de su directora, Cecilia Martínez, quien señaló que, además de las adicciones, los problemas de salud mental representan uno de los principales motivos de consulta entre los jóvenes.
La directora explicó que la llegada de nuevos pacientes ocurre principalmente por recomendaciones de familiares y amistades que conocen o han recibido anteriormente los servicios del centro. Entre las características de la población atendida destaca que, por cada hombre que acude a recibir atención, se registra una mujer, lo que refleja el alarmante aumento de la estadística entre el género femenino.
Uno de los aspectos que llamó la atención de las estadísticas es que el 13 por ciento de los usuarios atendidos no presenta consumo de drogas, sino que busca apoyo por problemas relacionados con su salud emocional y mental.
Marihuana y cristal, entre las principales sustancias de consumo
Cecilia Martínez explicó que, entre las drogas ilegales, la marihuana ocupa el primer lugar de consumo entre los pacientes del centro, seguida del cristal y la cocaína. En cuanto a las sustancias legales, también se identifican casos relacionados con su consumo, aunque no precisó cifras específicas.
La directora indicó que los servicios del CIJ no se limitan a personas que presentan problemas de adicción, ya que también reciben a jóvenes que requieren atención por ansiedad, depresión e ideación suicida.
"Están llegando por temas de salud mental, que es uno de los motivos de consulta que atendemos: ansiedad, depresión, ideación suicida", explicó Martínez.
Advirtió que estos padecimientos requieren atención debido a que los jóvenes que enfrentan problemas de salud mental también pueden presentar mayor vulnerabilidad ante el consumo de sustancias.
La directora recordó que desde hace aproximadamente cinco años el centro ha trabajado en la atención de las consecuencias de la pandemia de COVID-19 sobre la salud mental, un escenario que, señaló, ya había sido advertido por la Organización Mundial de la Salud.

Escuelas y organizaciones se suman a la prevención
Martínez destacó que los planteles educativos desempeñan un papel importante en la detección de situaciones de riesgo entre niñas, niños y adolescentes. Explicó que las escuelas identifican casos que requieren atención especializada y los canalizan al Centro de Integración Juvenil para su seguimiento.
Asimismo, informó que el CIJ ha establecido alianzas con escuelas, empresarios, sindicatos y distintas organizaciones para ampliar las acciones de prevención de adicciones y promover la atención oportuna de los problemas de salud mental.
Como parte de estas actividades, la institución cuenta con una red de voluntariado integrada por más de 150 personas al año. Sin embargo, la directora consideró que todavía se requiere una mayor participación social para fortalecer las estrategias preventivas.