La base trabajadora del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Torreón, Coahuila, así como de Gómez Palacio y Lerdo, Durango, realizó este martes la marcha de unidad para exigir un aumento salarial del 10 por ciento directo al sueldo base, mejores condiciones laborales y cambios en la representación sindical. La movilización se sumó a la jornada de protestas que realizaron trabajadores del instituto llevan a cabo en distintas partes del país.
Los manifestantes rechazaron la propuesta de incremento salarial del 8 por ciento presentada esta mañana por el director general del IMSS, Zoe Robledo, de la cual cuatro puntos porcentuales serían directos al salario base. Además de sus demandas económicas, exigieron la realización de un Congreso Nacional Extraordinario para revisar los estatutos sindicales y definir la permanencia de Rafael Olivos como dirigente nacional.
La movilización comenzó a las 17:30 horas en la Plaza Mayor de Torreón. El contingente avanzó por las calles Ramón Corona, Independencia y Múzquiz, hasta concluir en el monumento a Pancho Villa, ubicado en la plaza de Los Cañones.

Trabajadores del IMSS exigen congreso extraordinario
Durante la protesta, Israel Rodríguez, enfermero del IMSS, explicó que una de las principales demandas es convocar a un Congreso Nacional Extraordinario.
"Buscamos el congreso extraordinario. Buscamos derogar los artículos 136 al 141 de nuestros estatutos que modificaron en el proceso nacional de octubre y queremos echarlos para atrás porque si no esto que estamos haciendo no lo vamos a poder hacer en un futuro y queremos llevar a cabo la destitución de nuestro líder nacional, el doctor Rafael Olivos", declaró.
Los trabajadores sostuvieron que el conflicto no se limita al porcentaje de incremento salarial.
"El conflicto que vivimos no es exclusivamente salarial, es de representación sindical, es un conflicto de democracia, es un conflicto de confianza; no nos representa quien no escucha a la base", expresaron durante la movilización.
Añadieron que el sindicato debe funcionar como una herramienta de organización y defensa de los trabajadores, por lo que reclamaron mayor transparencia, participación y rendición de cuentas.
Los inconformes señalaron que la unidad sindical no debe entenderse como obediencia, sino como un proceso construido mediante mecanismos democráticos que permitan escuchar y tomar en cuenta la voluntad de los agremiados.
Reclaman mejores condiciones laborales y atención a pacientes
Entre sus principales exigencias, los trabajadores plantearon que el Congreso Nacional Extraordinario sirva como espacio para discutir la crisis de representación que, aseguran, enfrenta su organización. También pidieron que se respete la decisión de la base respecto a la permanencia o destitución de Rafael Olivos.
Los manifestantes afirmaron que su objetivo no es destruir ni dividir al sindicato, sino recuperar una representación que responda a las necesidades de quienes trabajan en el instituto.
La protesta también incluyó señalamientos sobre las condiciones en las que el personal brinda atención médica. Los trabajadores relacionaron la falta de personal, el desabasto de insumos y las fallas en los equipos con las dificultades para atender a los derechohabientes.
Explicaron que la falta de trabajadores incrementa la carga laboral, mientras que la ausencia de materiales y los equipos que no funcionan pueden obstaculizar los procedimientos clínicos y limitar la capacidad de respuesta de las unidades médicas.
Por ello, sostuvieron que la defensa de sus derechos laborales también está vinculada con la atención que reciben los pacientes y sus familias.