Lo que comenzó como un proyecto académico y de investigación se convirtió en un punto de encuentro entre la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, Unidad Laguna, y la sociedad lagunera. Este viernes 30 de octubre concluye la segunda edición del Festival de Flores de Temporada, que inició el pasado 24 de octubre y registró una amplia participación de visitantes interesados en conocer los cultivos de cempasúchil, zinnias y girasoles, así como las actividades que se desarrollan en el campo universitario.
El profesor investigador de tiempo completo de la institución, Fabián García, explicó que el festival surgió a partir de trabajos académicos y proyectos de tesis, pero también forma parte de las parcelas demostrativas para prácticas agronómicas que desarrolla la universidad. Destacó que la respuesta de los habitantes de la región superó las expectativas del equipo organizador, por lo que la intención es mantener esta actividad y realizarla cada año.
García señaló que esta iniciativa permite acercar el campo a la ciudad y abrir las instalaciones universitarias a personas que, de otra manera, difícilmente tendrían la oportunidad de conocer de cerca los procesos de producción agrícola.

De un proyecto de tesis a un encuentro con la sociedad
Uno de los componentes centrales del festival es la investigación sobre el cultivo de flores de temporada. En esta edición se destinó poco menos de una hectárea a la siembra de cempasúchil, zinnias y girasoles, con resultados favorables en el desarrollo y productividad de las plantas.
El investigador explicó que uno de los trabajos de tesis concluidos recientemente estudió el uso de bioinoculantes en el cultivo de cempasúchil, mediante la aplicación de hongos y bacterias al suelo para favorecer el crecimiento de las plantas.
De acuerdo con García, los resultados permitieron observar ejemplares más vigorosos, con mayor altura, más ramas y flores de mayor tamaño. La investigación busca alternativas para reducir el uso de fertilizantes y plaguicidas sintéticos, además de favorecer la producción agrícola y contribuir a obtener alimentos más seguros.
El académico también destacó que gran parte de las semillas utilizadas son criollas, lo que permite promover el rescate de la agrobiodiversidad y ofrecer a los visitantes la posibilidad de conservar semillas para establecer sus propios cultivos en la siguiente temporada.
Además de la exhibición de flores, el festival desarrolló actividades de divulgación científica dirigidas a niñas y niños, con demostraciones para mostrar los conocimientos y procesos científicos que también tienen lugar en el campo.

La Narro busca mantener el festival cada año
Fabián García consideró que uno de los principales resultados de esta actividad ha sido el acercamiento entre la comunidad universitaria y los habitantes de la región. Durante el festival han recibido visitantes de distintas edades, desde personas adultas mayores hasta familias con niñas y niños.
El investigador señaló que la respuesta ciudadana fue mayor a la esperada, particularmente porque en esta segunda edición se sembró una superficie considerablemente más amplia que en el primer festival.
Sobre la continuidad del proyecto, aclaró que no depende únicamente de la conclusión de una tesis, ya que forma parte de las parcelas demostrativas de la universidad, cuyo propósito es mantener espacios de aprendizaje y prácticas agrícolas para los estudiantes.
Explicó que los conocimientos adquiridos permiten que las y los alumnos conozcan los calendarios de siembra, los tiempos de cultivo y las técnicas de producción, para posteriormente aplicar lo aprendido en sus comunidades y lugares de origen.
Por ello, la intención es repetir el Festival de Flores de Temporada cada año y consolidarlo como una actividad que, además de fortalecer la formación académica, permita a la población conocer el trabajo de investigación que realiza la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, Unidad Laguna.
Con el cierre de esta segunda edición, la universidad busca dar continuidad a un proyecto que nació en las aulas y parcelas de investigación, pero que encontró en la participación de la sociedad lagunera una oportunidad para fortalecer su vínculo con la comunidad.