Vivir los días como si fueran iguales, como un túnel de sensaciones grises y oscuras que no llevan a nada. Darse cuenta que no existe motivación alguna para ser, para sonreír, para comer, para trabajar. La depresión no es un juego; es un huésped incómodo que altera los pensamientos y va apagando, poco a poco, las ganas de seguir vivo. En La Laguna, no hay centros públicos especializados para atender crisis graves.
"Sí merece que tenga un equipo capacitado en salud mental, no lo tienen y las áreas clínicas donde se vaya a hospitalizar este paciente, pues ahí debe estar capacitado este personal", opinó el psiquiatra Fernando Sánchez.
El 13 de enero se conmemora el día mundial de lucha contra la depresión. La expresión más grave de esta enfermedad es el suicidio, pero antes, también se presentan crisis psicóticas y conductas antisociales. En La Laguna, lamentablemente, la atención para estos cuadros clínicos es ínfima, casi imperceptible.
"Pero si la persona se está presentando en una fase de agitación psicomotora, donde es impredecible su conducta, puede tender a hacerse daño o romper objetos o hacer daño a terceras personas, pues no lo van a poder contener allí", explicó el especialista.
En octubre de 2025, el Centro Integral de Salud Mental de Torreón fue cerrado por las autoridades estatales. El argumento expuesto fue que presentaba baja productividad, así que enviaron su recurso humano hacia el Hospital General, lugar que ha estado presentando saturación por pacientes con problemas psiquiátricos y emocionales. Lejos de ampliar las capacidades de atención, el gobierno del estado de Coahuila y el municipio de Torreón redujeron la cobertura.
"No está capacitado un hospital general, como los conocemos, de segundo nivel, no están capacitados para atender un paciente agudo psiquiátrico", comentó el psiquiatra.
El catálogo de enfermedades mentales es amplio, pero la que se diagnostica con mayor frecuencia es la depresión. En Torreón y en Coahuila no existe voluntad política para atender, de manera oportuna y temprano, casos que se puedan agravar. La salud mental no es prioridad ni forma parte de una política pública integral que busque garantizar el bienestar emocional de las y los laguneros.