El pan francés, conocido en otras regiones del país como pan lagunero, representa un pilar indispensable de identidad cultural y actividad económica para los habitantes de la comarca de La Laguna. La Cámara Nacional de la Industria Panificadora reportó que en las 70 panaderías afiliadas al organismo se elaboran entre 100 mil y 150 mil piezas diarias de este producto artesanal, el cual fundamenta la gastronomía local e impulsa el sector turístico.

Identidad cultural y patrimonio gastronómico regional
El impacto socioeconómico de este alimento trasciende el consumo cotidiano. Sobre el valor simbólico de este producto en la población, el sociólogo e investigador Alfredo Morales explicó que genera un sentido de pertenencia e identidad, dos elementos simbólicos que dentro de la cultura hacen a los habitantes ser orgullosamente laguneros.
El arraigo del pan artesanal derivó en su nombramiento como patrimonio turístico, gastronómico y cultural de Torreón. La relevancia de esta pieza de panadería motivó la instauración del 16 de octubre como su día oficial, fecha en la que se realiza un festival anual para promover su historia y su elaboración tradicional.
Respecto a la exclusividad de este producto, el director de Turismo de Torreón, Guillermo Martínez, destacó que el pan francés es único en el mundo y es un elemento del cual la población debe sentirse orgullosa, pues no es un producto que tengan en algún otro lugar o que puedan decir que alguien lo hizo antes, ya que pertenece a la región.
Atractivo turístico y motor de la gastronomía local
La versatilidad del pan francés lo convierte en el acompañante fundamental de la comida tradicional de la región, como los lonches de adobada, carnitas, barbacoa, reliquia y el menudo. Esta oferta gastronómica atrae de manera constante a visitantes nacionales e internacionales a los establecimientos locales.
El lonchero José "El Payito" señaló que su padre es uno de los comerciantes más reconocidos en Torreón y reciben clientes de diversas procedencias. Afirmó que han registrado visitas de turistas de Costa Rica y de distintas partes del mundo. Por su parte, la visitante regiomontana Claudia confirmó que acudió al municipio por recomendación de un familiar para probar las tradicionales tortas elaboradas con este pan.
La preservación de la receta y el proceso de horneado fortalecen la cohesión social de la comarca. Sobre la función de estos elementos culturales en la población, el investigador Alfredo Morales añadió que interiorizar un sentido de pertenencia y de identidad otorga sentido de vida, permite el reconocimiento ante los demás y legitima la existencia colectiva de la comunidad.