La inversión pública en Coahuila es limitada porque el dinero escasea y el dinero escasea porque la carga burocrática es millonaria y porque casi el 7 por ciento de sus recursos son destinados para pagar la famosa deuda construida y heredada por los hermanos Moreira y el ex gobernador Miguel Riquelme.

DEUDA Y LA PROMESA INCUMPLIDA DE MANOLO JIMÉNEZ
Manolo Jiménez, poco después de ganar la elección, prometió que se iba a diseñar una estrategia para manejar la deuda y bajar el saldo, hoy, casi a la mitad de su periodo, los resultados son nulos.
"Vamos a definir acciones entorno al compromiso financiero que tiene el Estado para ver si renegociamos la deuda, para ver si vamos a pagar intereses, capital ahí se van a tomar decisiones", dijo, en 2023, cuando recién electo y antes de tomar protesta, Manolo Jiménez Salinas.
Las decisiones que han tomado no se han reflejado en mejores números. El Estado Analítico de la Deuda Pública, al corte del primer semestre del 2026, indica que el pasivo a largo plazo está en los 40 mil 071 millones 041 mil 920.65 pesos. El pago anual para este 2026 programado en el presupuesto de egresos es de 5 mil 669 millones 391 mil 350 pesos, cifra que equivale al 6.9% de los recursos para todo el año.
"Y también vamos a hacer esquemas financieros muy interesantes, de gran avanzada, para poder tener flujo y desarrollar las grandes obras, los grandes proyectos y las grandes acciones en seguridad, en temas de infraestructura, salud y educación", explicó el entonces gobernador electo.
Manolo Jiménez prometió que la reingeniería sería para invertir en grandes obras, pero los números contrastan y desmienten sus palabras. En 2026 el gobierno del estado programó para obra pública $3 mil 053 millones 619 mil 521.40 pesos, cifra que representa el 46.13 del dinero que será destinado para la mega deuda estatal.
La liquidez sigue siendo el principal problema de Coahuila. Hace 15 años se descubrió que Coahuila debía 36 mil millones de pesos. Hoy, en pleno 2026, el saldo, pese a los pagos millonarios, es superior y la inversión pública está rezagada.