A 22 años de la desaparición de Silvia Stephanie Sánchez Viesca, conocida como Fanny, sus padres, Silvia Ortiz y Óscar Sánchez-Viesca, volvieron a exigir que se esclarezca el caso y pidieron a las personas que tengan información que rompan el silencio. Durante un pronunciamiento realizado en el Memorial de Personas Desaparecidas de la Alameda Zaragoza, en Torreón, la familia no solo solicitó colaboración ciudadana, sino que también denunció presuntas irregularidades, omisiones y pérdida de documentos durante las investigaciones.
Silvia Ortiz explicó que, en esta ocasión, no acudieron con la intención de exigir a las autoridades, sino de apelar a quienes conocen lo que ocurrió con su hija para que proporcionen información, incluso de manera anónima.
"Hoy venimos a suplicar, implorar a quienes saben qué pasó con Fanny se animen a hablar, ya son 22 años donde no se ha encontrado y aunque se tienen algunos indicios de nada valen porque se requiere de declaraciones, de testigos", expresó.
La madre pidió que cualquier dato sea compartido mediante llamadas, mensajes o escritos anónimos. Señaló que la familia necesita conocer la verdad y que el paso del tiempo incrementa la preocupación de no encontrar a Fanny.
"Ustedes pídanlo y yo me puedo hincar, y suplicarles que tengan piedad ya, que ya hablen, que nosotros los necesitamos, nosotros necesitamos saber la verdad, nosotros queremos nada más saber la verdad, queremos también tener paz y tranquilidad en nuestra alma, tengan piedad", manifestó.

Padres señalan presuntas irregularidades en la investigación
Por su parte, Óscar Sánchez-Viesca consideró necesario que las autoridades esclarezcan las actuaciones de quienes estuvieron a cargo de las primeras investigaciones. Señaló presunta omisión y colusión de funcionarios, particularmente del grupo Antisecuestros, al que responsabilizó de conducir a la familia por distintas partes del país mediante información que, aseguró, resultó ser falsa.
También cuestionó que durante las investigaciones se relacionara a Fanny con un presunto integrante del crimen organizado.
"Lo enlodaron, lo empantanaron, lo ensuciaron, a tal grado de ligarla con un capo del crimen organizado que ya comprobamos que no es cierto", declaró Óscar Sánchez-Viesca sobre el manejo inicial del expediente.
Los padres de Fanny también señalaron que recientemente recibieron una copia digital del expediente de la Fiscalía General de la República (FGR), en la que detectaron que faltan partes de la documentación. Afirmaron que se trata de tomos completos, cada uno de aproximadamente mil hojas, cuya ausencia genera interrogantes sobre el destino de la información.
Silvia Ortiz cuestionó quién pudo haber ordenado la desaparición de esos documentos y mencionó que la familia recibió información sobre una posible destrucción de los tomos.
Agregó que entre los documentos faltantes se encontraba una sábana de llamadas que, según su versión, contenía conexiones telefónicas entre personas señaladas como presuntas responsables y elementos del grupo Antisecuestros que operaba en Torreón. Sostuvo que en esos registros también aparecían nombres de personas relevantes de la ciudad.
En sus declaraciones, mencionó al entonces procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, y aseguró que el expediente de su hija permaneció bajo su resguardo. Afirmó que durante ese periodo desaparecieron dos tomos que contenían información relacionada con las comunicaciones de los presuntos involucrados.
Relatan supuesto intento de localización en Texas
Durante el pronunciamiento, los padres también recordaron un episodio relacionado con una posible localización de Fanny en Pharr, Texas, que, según su testimonio, les fue comunicada por la entonces fiscal de la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas (Fevimtra), quien les habría asegurado que tenían a su hija identificada.
Silvia Ortiz relató que recibió una llamada en la que le informaron que Fanny estaba frente a ellos, pero que recuperarla en ese momento podía representar un riesgo y que debía esperar a realizar algunos trámites. Posteriormente, la funcionaria la citó en Torreón y le mostró una fotografía de una joven que supuestamente era su hija.
Ortiz explicó que le indicaron que Fanny se encontraba en Pharr, Texas, por lo que debía acudir junto con su esposo. Sin embargo, después de esa comunicación dejaron de recibir información y la familia decidió viajar para buscarla con los pocos datos que les habían proporcionado.
Al regresar, Silvia Ortiz encontró un mensaje en su correo atribuido a la funcionaria, en el que le decía: "Lo siento mucho, Medina Mora me pidió que abortara la misión, ya no les puedo ayudar".
La familia recordó que, aproximadamente tres años después, logró volver a tener contacto con ella para preguntarle sobre la información del supuesto operativo en Texas. Durante una visita a Torreón, relataron que encontraron un sobre en el parabrisas de su vehículo, luego de acudir a comer a un establecimiento ubicado en el sector de Las Fuentes.
En el interior había un mensaje que decía que dejaran de buscar a Fanny porque estaba bien, acompañado de una fotografía que supuestamente correspondía a ella.
A más de dos décadas de la desaparición, Silvia Ortiz y Óscar Sánchez-Viesca mantienen la exigencia de que se esclarezcan las circunstancias del caso, se investigue el destino de los documentos faltantes y se revisen las actuaciones de los funcionarios que participaron en las primeras indagatorias.
La familia reiteró que su prioridad es encontrar a Fanny y pidió a quienes tengan información que la compartan. También llamó a la sociedad a no permanecer indiferente ante las desapariciones y a mantener la solidaridad con las familias que continúan buscando a sus seres queridos.