Un cargo de elección popular no exige preparación académica mínima. La Constitución es incluyente y dice que todo mexicano tiene derechos políticos/electorales y aspiraciones legítimas, sin embargo, los miembros de un gabinete sí deberían cumplir con perfiles mínimos de preparación para realizar sus encargos.
"Me parece que no le hemos dado importancia, y ahí me parece que tenemos que buscar la manera de, al menos desde sociedad civil, buscar y empujar cuáles serían los mínimos indispensables para poder cumplir con el perfil de esos puestos", comentó Marco Zamarripa, director del Consejo Cívico de las Instituciones Laguna.

LOS PERFILES SIN PREPARACIÓN ACADÉMICA
La Constitución indica que todo ciudadano mexicano tiene derecho a votar y ser votado. Esta política, que evita la discriminación de cualquier tipo, también permite que personas sin preparación académica puedan ser titulares de un poder ejecutivo.
De las y los 38 presidentes municipales en Coahuila, 30 cuentan con educación universitaria, dos con maestría, dos carreras técnicas, dos con preparatoria y dos más solo cuentan con secundaria.
"Darle capacidad de decisión a personas que no reúnen los requisitos, las aptitudes, las habilidades para desarrollar ese tipo de cargos, ahí hay cosas que tenemos que mejorar", añadió Zamarripa.
Por ejemplo, el ex secretario del ayuntamiento de Torreón, hoy en proceso por el delito de delincuencia organizada, José "N", no logró comprobar que contaba, al menos, con la licenciatura en derecho, tal como marca el reglamento. El ex funcionario municipal, fue separado de su cargo a los nueve meses de haber tomado la oficina.
"Por ahí dicen que el primer acto de corrupción es aceptar un puesto para el cual uno no tiene las capacidades y con justa razón, luego se toman decisiones o se pueden tomar decisiones que no van en sintonía con lo que el puesto y el perfil merecen", explicó el especialista.
La sociedad civil organizada no ve con malos ojos exigir, desde su trinchera, que al menos los miembros de los gabinetes sí cuenten con credenciales académicas y empíricas para ejercer sus cargos. Los puestos que conllevan toma de decisiones influyen directamente en la calidad de vida de la ciudadanía.